Bajo el formato de un sindicato que tanto éxito ha tenido a nivel mundial en los últimos años, en Uruguay el nuevo emprendimiento mezcla turf, naturaleza y familia y está pronto a tener sus primeros caballos en la pista de Maroñas…

Por Diego H. Mitagstein

El formato de los clubes o sindicatos de propietarios hace años que es explotado con éxito a nivel mundial. Team Valor fue uno de los pioneros y sus colores disfrutaron la gloria de ganar el Kentucky Derby (G1) con Animal Kingdom (Leroidesanimaux), y, más cercano en el tiempo, el MyRacehorse.com le permitió a sus miembros también disfrutar de la gloria en Churchill Downs con Authentic (Into Mischief).

Pues bien, aquí nomás, más precisamente a 30 kilómetros de Montevideo, del otro lado del Río, en Uruguay, Pablo Salomone y su equipo de trabajo en el Haras Cuatro Piedras desarrollaron el Club Hípico Monte Nativo, creado a imagen y semejanza de aquellos emprendimientos algo más lejanos, pero sumándole a la propuesta algunos ingredientes sociales y familiares que le dan un toque «propio» a la historia que recién comienza a escribirse. La consigna de los organizadores es «Para vivir plenamente la experiencia de ser propietario de caballos de carrera», y da la sensación de que se reparó en todos los detalles para que pueda cristalizarse. 

La cuestión es bastante sencilla en su base. Monte Nativo vende acciones de un grupo de caballos seleccionados (30, 20 criados en Cuatro Piedras y 10 adquiridos en Brasil) apoyado en el criterio de un comité técnico y sobre esa base vende un máximo de 60 acciones con un precio mensual de 600 dólares cada una.

Los caballos están a cargo de Julliano Viana, preparador brasileño de amplia experiencia, y todos son entrenados en el Centro de Entrenamiento que Cuatro Piedras posee en su bellísimo campo de Progreso, allí donde también se edificaron instalaciones de calidad para el desarrollo de Monte Nativo y el disfrute de sus socios. Ahondando en algunos temas, con el pago mensual cada accionista cubre absolutamente todos los costos, ya sea la compra de los caballos parte del club, de pensionado, doma, veterinaria, herraje, transporte, y además de los diferentes eventos que el organizador dispone para sus miembros.

Según se especifica, este primer lanzamiento durará hasta mayo de 2024 y los ingresos netos obtenidos por los caballos serán depositados en las cuentas de los propietarios de forma trimestral y el grupo de ejemplares de Monte Nativo será sujeto permanentemente a las decisiones del comité técnico que lidera Ulises Carneiro, incluyendo el desprenderse de aquellos caballos que o tengan problemas físicos o que no llenen las expectativas.

Quizás uno de los aportes más importantes del Club Hípico Monte Nativo sea el integrar a la familia al deporte del turf, proponiéndole a sus miembros disfrutar de las excelentes instalaciones del Club House, con aires de almacen y poder realizar allí eventos privados; la posibilidad de realizar cabalgatas y concurrir para ver cada uno de los caballos que conforman el consorcio, entre otras acciones que acercan la naturaleza y los caballos, respondiendo a aquella premisa de «Vivir plácidamente la experiencia de ser propietario».

El Club Hípico Monte Nativo comenzó a funcionar en junio y en breve ya se espera que los socios puedan ver a sus primeros caballos compitiendo en Maroñas o Las Piedras. Algunos productos ya van mostrando las uñas y quizás prontito en los programas el emprendimiento tenga su «debut oficial». En el centro de entrenamientos andan bastante adelantados Ornella Mutti (Hat Trick), Leopard (Put It Back), Oriente Medio (Brujo de Olleros) y Ozil (Invasor) y quien dice que uno de ellos se transforme, finalmente, en el primer ganador de este nuevo gran proyecto.