Ganador del Gran Premio Latinoamericano (G1) de 2014, murió el 29 de septiembre en un cobarde ataque al Haras El Castillo

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IMA, Perú (Especial para Turf Diario).- En la recta final del Gran Premio Latinoamericano (G1) de 2004, desde el fondo y pegado a los palos, un caballo cubierto de lodo aparecía presto por los palos, a trancazos e imparable. Era Comando Íntimo.

Era abril y el Hipódromo Chile había recibido la organización de la carrera sudamericana, luego de 5 años de paralización por diversos motivos, y atraía a lo mejor de aquella época en la región. El entusiasmo permitió que a Santiago llegaran delegaciones de Argentina, Brasil, Perú y Uruguay.

Comando Íntimo había clasificado a la competencia tras su victoria en el Clásico Alfredo Benavides. El Stud El Castillo había confiado la monta en esa prueba de clasificación a un jinete chileno que conociera la pista mapochina, en el caso de obtener el cupo. Buscaron a Luis ‘Mágico’ Torres, un experimentado y popular jockey al que le faltaba esa gran victoria sudamericana para terminar de hacerse ídolo.

Con Torres, Comando Íntimo ganó la clasificación y luego el internacional.  “Era un caballo que estaba en un estado físico sensacional, gritaba que andaba bien y logra una espectacular victoria… El caballo de Félix Banda pasa de largo, porque  (los rivales) caminaron en los últimos 300 metros. Esto es, después de mucho años, lo que hizo Perinox con el jinete chileno Jorge Guajardo”, fueron las palabras que dio Robalca en su comentario post carrera aquella inolvidable tarde del 3 de abril del 2004.

Nacido en el desaparecido Haras Río Santa el 18 de septiembre del 2000, Comando Íntimo pintó siempre como un gran caballo. Había sido vendido en los remates de Selectos del 2002 y para febrero del año siguiente ya estaba en las pistas empezando su campaña. Tras un debut regular, se sacudió a su siguiente y empezó a trepar hasta llegar al lote estelar.

Bajo la preparación de Félix Banda ganó el Clásico Selectos y luego el Marina de Guerra del Perú, para enfrentar la cuádruple corona del 2003 con posibilidades.  Cumplió a cabalidad, llegando tercero de la Polla de Potrillos (G1) y en el Derby Nacional (G1), surgiendo desde ese momento como potencial representante peruano para el Latinoamericano que se disputaría en el Hipódromo Chile al año siguiente. 

Corrió la primera prueba de clasificación, el Enrique Meiggs, y llegó placé de Fastway, yegua que finalmente no pudo viajar. Fue entonces cuando se decidió contar con Luis Adrián Torres -que lo habia corrido en el Derby Nacional- y tentar así la segunda prueba de clasificación al Latino, el Clásico Alfredo Benavides.

“En el Derby lo corrí muy encimado. Ya para esa segunda actuación lo conocía más y las cosas salieron perfectas”, recuerda Torres en comunicación con El Crack.

Comando Íntimo viajó a Chile, ganó el Latino y se quedó allí para correr el GP Hipódromo Chile en busca del ‘doblete’ internacional. Pero un problema en la piel retrasó el entrenamiento y el caballo no respondió. Llegó séptimo. 

“Se trató de la aparición de unos hongos en la zona de la caña de una de las manos. Demoramos en detectar el problema y eso le quitó días de entrenamiento. Si todo hubiera sido normal, no tengo dudas de que ganábamos la carrera”, siguió contando Torres.

Comando Íntimo regresó a Lima y le fue costando recuperar su gran nivel. No volvió a ganar sino hasta junlio del 2005, cuando se impuso en el Clásico Fuerza Aérea del Perú y luego llegó segundo en el Independencia (G2).

Igual, con toda justicia, fue elegido Caballo del Año en el 2004. Ya instalado en Monterrico tuvo que convivir con unos problemas de salud que lo pusieron de para un tiempo. Su última victoria se dio en octubre del 2006, cuando ganó el Clásico Congreso de la República y luego, a inicios del 2007 consiguió clasificar, por segunda vez, a un Latino. Ahora el reto sería la pista de arena del Hipódromo de La Plata, en Argentina. Pero el caballo ya daba señales que no podía más y se despidió de las pistas llegando  fuera del marcador.

Torres: “En la memoria, siempre”

Si alguien hizo historia con el gran Comando Íntimo fue Luis Adrián Torres, el jinete chileno que alcanzó la gloria en el Latino del 2004 y escribió una de las páginas más lindas en la historia de nuestro turf. 

Él lo recuerda así: “Para mi era un excelente caballo, con el que gané mi único GP Latinoamericano, aquí en mi casa, pero que también me permitió ganar la clasificatoria en Perú y hacer una muy linda amistad con don Freddy Chirinos y su familia”, cuenta ‘El Mágico’. “Le mandé mi pésame por lo que pasó con el caballo. No era la manera en la que debió irse Comando Íntimo, podría haber muerto de más viejito o de alguna otra cosa, pero no de la forma en la que lo hicieron esos delincuentes. Sin embargo, la  resignación es que sus hazañas quedarán en la memoria de nosotros por un largo tiempo”, agregó.

Torres también recuerda que siempre confió en las cualidades del caballo y que estaba seguro de su triunfo sudamericano cuando se reencontraron en Chile, luego de la clasificatoria. “Cuando vino para correr el Latino se adaptó a la cancha muy rápido. Una vez que lo apronté aquí lo sentí tan bien, que recuerdo que le dije a don Freddy que el caballo no podía perder. Y el caballo ganó fácil”, recordó.

Y fue así. Comando Íntimo se impuso por 9 cuerpos de ventaja en una cancha donde antes habían ganado caballos peruanos como Perinox, Mario y Texfina. “Acuérdate que en el 2004, en el Hipódromo Chile, se había renovado la arena y la cancha estaba más pesada. Comando Íntimo fue el que se acostumbró más rápido a esa pista. No tanto como los argentinos, brasileños y los uruguayos”, apuntó.

Esa tarde del Latinoamericano, el caballo hocicó en la partida, tuvo que sortear la caída de un rival en plena carrera y aun así, apareció potente, pegado a los palos, para demostrar su talento y superioridad. Un caballo que, sin duda, le dio a la hípica peruana un lauro inolvidable.

“Se mereció siempre estar mejor, por algo estaba de reproductor e incluso ya había dado caballos clasiqueros. Pero la delincuencia le pasó la cuenta al caballo y, bueno son brutalidades que escapan a nuestras manos”, sostuvo Luis Adrián Torres.

Demencial ataque

Comando Íntimo murió la madrugada del pasado martes 29 de septiembre producto de un cobarde ataque delincuencial a las instalaciones del Haras El Castillo, donde cumplía funciones de semental. 

Las primeras versiones indican que se trataría de una banda dedicada a la comercialización de carne, aunque esto es objeto de investigación por parte de la policía. Con él, otros dos productos de dicho criadero también murieron en iguales circunstancias, lo que sin duda ha generado el repudio y condena de toda la industria.

Pero aquí, decidimos recordar al campeón, al crack, al caballo que se metió a la historia en medio de una gran victoria y que merece, con total justicia, ese reconocimiento.

Su aporte en la cría

Retirado de las pistas, Comando Íntimo inició SU campaña como semental. Primero sirvió en las instalaciones del Haras Barlovento y luego fue la base para el nacimiento del Haras El Castillo, que apostó por la crianza para darle oportunidades al sensacional hijo de Riyadian y la estadounidense Zilliant (Private Account).

Pero además también tuvo una generación en el Haras Piromix, en Arequipa, y aportó con crías a establecimientos de reconocida trayectoria como El Embrujo, El Centauro y El Catorce.

Comando Íntimo agradeció la confianza con resultados y una efectividad destacada. Según datos oficiales aportados por el Stud Book Peruano, ha tenido un total de apenas 36 crías, de las cuales han debutado 21, con 16 ganadores, incluyendo 2 vencedores clásicos: Con Corazón y Curro Romero.

Su última cría ganadora, a la fecha, ha sido Odisea, que se impuso el 11 de enero de este año. Hay, sin embargo, dos hijos suyos que podrían debutar próximamente en Monterrico.

Pero además, se empezó a destacar como un buen abuelo materno, gracias al éxito clásico de su nieto El Fandi (hijo de Pegasus Wind y de la yegua Comandita) y a la placé clásico La Rosa (Singe the Turf y Con Corazón).

Comando Intimo fue, sin duda, un caballo de nivel, corredor, arrollador y aguerrido, que extendió sus bondades en el mundo de la crianza, a pesar de haber contado con escasas posibilidades de lucimiento. Por todo ello, los hípicos le estamos más que agradecidos. Hasta siempre, crack.

Diario El Crack