El jockey ganó su segunda Polla de Potrillos y le dedicó el triunfo a Roberto Pellegatta

Desde el día que comenzó a correr, muchos coincidían en que Gustavo Calvente tenía un futuro grande en la carrera de jockey que había preferido, siguiendo los pasos de su padre Héctor. Esos comienzos en las cuadreras ya dejaban ver su talento, que los máximos conocieron luego, apoyado nada más y nada menos que por un entrenador del tamaño de Roberto Pellegatta, que le brindó todo su apoyo.

Cierto es también que su despegue, tras aquél período super exitoso como aprendiz, tardó algo más de lo esperado en llegar. Pero, cuando por fin se cristalizó, fue para hacerse cosa común. Hoy, Calvente se cansa de ganar carreras, está claramente establecidos como uno de los referentes de la fusta en el país y el último sábado se dio el gran gusto de ganar en Palermo el Gran Premio Polla de Potrillos (G1), con el agregado sentimental de haberlo conseguido con American Tattoo, un potrillo propiedad del Stud Juan Antonio, del cual es monta oficial hace ya bastante tiempo y a cargo de Pellegatta…

No hace falta consultar sobre qué involucra semejante triunfo en la actualidad, a sólo unas semanas de los sucesos ya conocidos y que derivaron en la suspensión del preparador por 2 años y en la tristeza de todo el equipo de trabajo. Sólo, dice: “Esta victoria nos llega en un  momento especial para todo quienes trabaj con Roberto Pellegatta. Estábamos atravesando un  tiempo extraordinario, hasta que apareció esa mano negra que nos hizo tanto daño. Pero de ninguna manera van a opacar la trayectoria de un hombre como Roberto, que hoy demostró lo grande que es ganando las dos pollas. Y eso sin decir todo lo  que tenemos por delante”.

Estaba muy emocionado Calvente, feliz de tanto cariño recibido por parte del público en esos segundos que pasaron desde que cruzó el disco adelante con el zaino hasta que llegó el momento de las fotos y los abrazos. Generoso, se preocupó por todos los demás: “Este triunfo va dedicado a Roberto Pellegata, que es la cabeza del equipo del que tengo la suerte de formar parte. Pase lo que pase estamos más firmes que nunca para seguir ganando carreras de las importantes, como ahora”.

Cuando se lo consulta por American Tattoo, tampoco tiene muchas dudas en sus dichos: “No tengo mucho que decir de este caballo, nada más que es un súper caballo. En la Polla hizo lo que esperábamos de acuerdo a lo que mostró siempre de mañana. Si lo tengo que calificar diría que es un potrillo extraordinario, único. American Tatoo es uno de los mejores caballos que monte, y creo tener la experiencia para decirlo, pues tuve la suerte de que fueron muchos los buenos que me tocó correr. Solo espero que nos siga dando satisfacciones como esta”, redondeó.

Por las circunstancias, por American Tattoo, por tratarse de la Polla de Potrillos, el éxito del último sábado debe estar, seguro, en el top 3 de los mejores en la aún jóven trayectoria de Gustavo Calvente. La sonrisa gigante, los gestos ampulosos, los abrazos sentidos, todo tuvo una explicación en el combo de sensaciones que envolvieron al hijo de Not for Sale y su triunfo en el inicio de la Triple Corona. El jockey se encargó de hacerle saber a todos que acababa de vivir un momento mágico, único. Que, por supuesto, aspira a repetir pronto.