En Los Angeles, California, el prestigioso preparador, se mostró al frente de un movimiento en la puerta del Directorio de Supervisores del Condado

LOS ANGELES, California (Especial para Turf Diario).- La comunidad de trabajadores del hipódromo de Santa Anita, lideradas por las figuras emblemáticas de los preparadores Bob Baffert y Doug O’Neill, se hicieron presentes este martes en el centro de la ciudad para liderar una manifestación en la puerta del Directorio de Supervisores del condado y pedir por la vuelta de las carreras en la pista más importante del oeste de los Estados Unidos. En un discurso que fue grabado en video y replicado en todo el mundo por las redes sociales, Baffert dijo que le gustaría ver al turf otra vez en acción para así ayudar a las muchas familias que trabajan tan duro en el sector de caballerizas y quienes actualmente cumplen sus funciones siguiendo estrictos protocolos de distancia social.

Los Supervisores se reunieron este martes para tratar una agenda que incluyó posibles situaciones de reapertura económica en el distrito, pero nada específicamente relacionado con las carreras de caballos y los caballos de carrera. 

De acuerdo a Derek Lawson, agente del jockey Flavien Prat, el movimiento tuvo como objetivo resaltar la importancia en lo económico que podría traer para la ciudad la reapertura de Santa Anita Park, y lo que describió como la hipocresía del condado de permitir que, por ejemplo, el Arboretum, situado justo enfrente del hipódromo, permaneciera abierto durante todo este tiempo.

En una nota reciente, el prestigioso Thoroughbred Daily News señaló la fragilidad de la estructura de la hípica en California sin la posibilidad de realizar carreras, y su posible impacto dentro de una variedad de servicios, como el servicio de salud para los trabajadores de la villa hípica o el programa del Estado para los caballos retirados.

La actividad en vivo en Santa Anita fue cancelada el 20 de marzo último, tras disputarse algunas fechas sin público asistente. Desde entonces, la pista ha permanecido abierta para los trabajos matinales, aunque con restricciones para la entrada. Golden Gate Fields, en San Francisco, atraviesa un idéntico panorama, pero distinta es la situación en Los Alamitos, en Long Beach, donde las carreras continúan.

A comienzos de abril Santa Anita presentó al condado los detalles de un plan que le permita tener carreras bajo estrictos cuidados de salud de todos los participantes, y el dato de que en Los Alamitos todavía se pueda seguir adelante es por demás interesante. “Hay un montón de gente sufriendo por esto ahora. Es innecesario que muchos más de ellos no puedan trabajar, especialmente en Santa Anita, donde estamos libres de Covid. Es seguro, y estamos haciendo todo lo posible para que así sea, la muestra está en lo que se puede ver. Quiero ver familias volviendo al trabajo. Se que es duro para muchos, y quiero aprovechar para agradecer a los supervisores, que están observando nuestras propuestas; con suerte, podremos estar todos de vuelta trabajando pronto. Necesitamos eso y necesitamos las carreras otra vez abiertas. Los caballos son su vida; para ellos no es un trabajo, es una forma de vida; están con ellos las 24 horas del día los 7 días de la semana. Creo que a esta altura es injusto que no puedan correr con sus caballos si hemos pasado la aprobación de todos los protocolos. Es un ambiente seguro el de Santa Anita, y se ha demostrado. Necesitamos correr”, finalizó Baffert, que estuvo acompañado por Jill, su esposa, portando una pancarta contundente: “2,47 billones de dólares mueve la industria hípica; 17.000 empleos”.