La jornada de martes en el Hipódromo de San Isidro dejó un saldo favorable en ventanillas y dos nuevos ganadores de 3 años

La jornada del martes 8 de diciembre dejó caras alegres en el Hipódromo de San Isidro, sobre todo, en la cuestión económica. Ocurre que al cabo de las 14 carreras que se resolvieron la recaudación trepó hasta los 34.778.642 pesos, cifra alta ya de por sí y mucho más si se analiza dentro de una  con premios mayormente bajos.

Desde que el turf regresó al norte tras el corte de más de seis meses por la pandemia, en general los premios vigentes (no precisamente generosos) se han podido saldar en muchas ocasiones con el 9 por ciento correspondiente a las apuestas, lo que acerca a nuestra hípica a un panorama de auto sustentación. 

Por supuesto que no se dio en todas las jornadas y que con recompensas competitivas esa ecuación no se lograría aún, pero sí hay indicios que hacen pensar en esa posibilidad, mucho más cuando la Provincia de Buenos Aires todavía no puso a mover el andamiaje del juego telefónico online, una promesa que se está demorando ya demasiado cuando en su momento se dijo que el sistema estaba casi listo.

En la pista, la calidad no fue generosa, aunque los dos turnos del Premio Fedra Gulch vieron sumarse dos ganadores a la golpeada generación 2017, la que más sufrió el parate. Sobre el kilómetro de césped y para potrillos, la apertura corrió por cuenta de Improved Lover (Most Improved y La Lunareja, por Lucky Roberto, Pablo Aníbal Elizalde), que en su quinta gestión logró abandonar la última de las categorías dominando desde la mitad del recorrido y llegando a la meta con 1 cuerpo de ventaja sobre Spirit Remote (Remote) mientras el favorito Conde Octavian (Strategic Prince) quedaba tercero.

Su tiempo de 56s76/100 fue casi idéntico al que a renglón seguido emplearía Río Amigo (foto) para quedarse con la división. Tras un par de no placé sobre la arena en sus gestiones iniciales, el hijo de Todo Un Amiguito y la ganadora de grupo The New Yorker (Lode) cambió al césped y se sintió a sus anchas, prevaleciendo de un extremo al otro y por 3 cuerpos sobre Machination (Master of Hounds).

Sergio Pilero se lució en las riendas de Improved Lover, mientras que en la montura de Río Amigo estuvo Cristian Montoya, que redondeó un festejado doblete, pues más temprano había ganado con Victory Award (Holy Ground).