Alcanzó una sólida victoria en el Clásico Progreso (G3) de San Isidro y sueña con la Copa de Oro y el Pellegrini

El tiempo pasa, los pulmones “se afirman” y Fantasioso va concretando paso a paso todas las ilusiones que generó bien temprano en su campaña. El hijo de Strategic Prince estuvo intratable de los 300 metros al disco para redondear una categórica victoria en el Clásico Progreso (G3-2400 m, césped), este sábado en el Hipódromo de San Isidro y como antesala de las dos grandes citas que se vienen en el norte para los fondistas: los grandes premios Copa de Oro (G1) y Pellegrini (G1).

Atrás quedó ese bache desconcertante en el que se lo vio inmerso cuando falló en el Porteño (G3) y en el 24 de Mayo (G1), recuperándose, luciendo como aquél que en el inicio de 2019 había sido segundo en el Botafogo (G3) y tercero en el Martínez de Hoz (G1), en una campaña que, al margen de aquél bajón, luce entre las más consistentes de la categoría.

No era una carrera fácil el Progreso, con varios nombres en buen nivel y otros en plena etapa de crecimiento. Pero el caballo de Carlos Luther lo resolvió todo con clase, arrancando como una tromba cuando Rodrigo Blanco se lo pidió y pasando de largo al puntero Moscato Pizza (Sixties Icon) por los 200 metros, controlando la situación de allí en adelante.

Desde más apareció en escena Milione (Treasure Beach) para terminar como escolta a 2 cuerpos del ganador, y uno por delante de Moscato Pizza, de buena labor. El veterano Cósmico Romano (Cosmic), sin la posibilidad de marcar el ritmo, fue cuarto a 6 1/2 largos de Fantasioso, todo tras 2m27s67/100, una marca para nada despreciable.

“Ganó bien. Se hizo demasiado lento, pero cuando pisó la recta y cambió de mano lo vi ganador. En la pista seca se mueve mucho mejor que en lo blando, terreno que le tocó en muchas carreras”, resumió el jockey Rodrigo Blanco al respecto de Fantasioso.

Por su parte, Carlos D. Etchechoury, su cuidador, contó: “Era el momento del año que esperábamos, en el que la pista se pone mejor, más firme, una situación que a él lo ayuda mucho. Está pasando por una actualidad bárbara, quizás está como nunca, y eso nos entusiasma. Sin dudas ahora iremos a la Copa de Oro”.

Fantasioso , hermano materno de esa yegua macanuda que fue La Terucca (Perfectperformance), múltiple placé de grado, se afirma entre los fondistas y demostró estar listo para volver a medirse con los mejores.