A sus 59 años, el jockey más ganador de todos los tiempos a nivel mundial escribió otra página de gloria en su trayectoria única

Por Marcos Rizzon

SAN PABLO, Brasil (Especial para Turf Diario).- Siempre cuesta mantener vivo el amor. Pero esa no parece ser una tarea complicada para Jorge Ricardo, que este domingo en Cidade Jardim escribió otra página de gloria en su historia idílica con el éxito, alzándose por tercera vez en su campaña con el Grande Premio Sao Paulo (G1-2400 m, césped), la carrera más importante de cada temporada aquí.

Como en 1994 y en 2005, Ricardinho levantó la copa, ahora con el imparable Head Office, el caballo del destacado futbolista peruano Paolo Guerrero y que ratificó el gran momento por el que atraviesa, tomándose revancha de la dura derrota que sufrió en la versión 2020, cuando quedó lejos de George Washington (Redattore), ahora sexto, sin lograr alcanzar el double-event.

No fue un triunfo más. Llevó el sello del jinete más ganador de todos los tiempos, ese perro de presa al que ni los años, casi 60, para ser más precisos, no le han quitado ese hambre de gloria único y que lo llevó a ser quien es. Con el favorito debió trabajar de lo lindo, pues se encontró con un rival tozudo como Novo Sol (Agnes Gold), que lideró desde el salto y hasta pocos metros antes del disco.

Ricardo trajo a Head Office siempre segundo, sabiendo que el rival estaba adelante. Aumentó la presión en la parte final de la curva y ya en los primeros segundos de la recta final acentuó su avance, luchando ambos por casi 600 metros para llegar a destino con un pescuezo de ventaja sobre el hijo de Wild Event al que Mario André prepara para el Stud Alessio & Naela. A 3 cuerpos, Caled (Beduino do Brasil) se colgó de la última chapa de la trifecta, todo tras 2m27s227/100 en cancha normal.

En Corticeira (Giant’s Causeway), Head Office fue criado en el Haras Santa María de Araras, y ahora su campaña habla de 9 triunfos en 14 salidas, seis de ellos en el plano gradual y cuatro consecutivos, lo que lo transforman, sin dudas, en el número uno paulista y en un referente del turf brasileño de estos tiempos.

De Jorge Ricardo poco queda por decir. Sólo, que su alma, su competitividad y, por supuesto, su capacidad inoxidable para estar en las riendas de un SPC lo mantienen tan vigente como desde siempre. ¿De qué retiro le van a hablar ahora…?