El hijo de Grand Reward ganó de punta a punta el Clásico Ecuador (G2) y quedó listo para buscar el doblete en el Gran Premio San Isidro (G1)

La historia pasó por hacerse fuerte adelante en los clásicos de San Isidro en el viernes del regreso a las competencias. Así ganó Framea (Cafrune) el Clásico Sibila (G2) y así hizo suyo el Ecuador (G2-1600 m, césped) El Consorte, que ahora quedó listo para ir por el double-event dentro de menos de un mes en el Gran Premio San Isidro (G1), una hazaña que sólo tiene como antecedente el “back to back” conseguido por Mangangá (Gulf Stream) en los lejanos 1954 y 1955.

El hijo de Grand Reward y La Casoriada (Luhuk), que había reprisado con una actuación flojita en el Clásico New Dandy de Palermo, lució con sus formas ajustadas y volvió a ser ese caballo que establece un ritmo fuerte adelante y al que luego es difícil alcanzar.

Esta vez fue imposible seguirle el ritmo para sus rivales, que sólo en el final lograron acercársele, con Nacho Surge (Storm Surge) finalizando como escolta a medio cuerpo mientras Roman the Mad (Roman Ruler) era tercero a 1 1/2 largo más, todo tras veloces 1m33s63/100, después de marcar fracciones de 24s27/100, 45s58/100 y 1m9s99/100.

De la cría del Haras La Quebrada, preparado por Enrique Martín Ferro para la caballeriza Urquiza y con un efectivo Eduardo Ortega Pavón en sus riendas, El Consorte volvió a su mejor forma sumando el séptimo triunfo de su trayectoria sobre un total de 18 presentaciones. 

En la milla de San Isidro es doblemente bravo y sin dudas aparece como máximo candidato para cuando dentro de un mes llegue un nuevo desafío en el máximo nivel para la división.