Godolphin se quedó a cambio de 1.000.000 de guineas con el potrillo, parte de la generación final del enorme padrillo de Coolmore

Una etapa maravillosa del turf mundial llegó a su fin este miércoles en el histórico salón de ventas de Tattersalls en Newmarket, al cabo de las Craven Breeze Up Sale, con la venta del último hijo de Galileo en un remate público. Quedará, por supuesto, ver qué harán en las pistas las crías finales del maravilloso padrillo de Coolmore (ganar, ¿qué otra cosa podría esperarse), pero ya nadie podrá hacerse de uno de sus potrillos levantando la mano.

Después de una lucha que se prolongó durante varios minutos, fue finalmente Godolphin el que se quedó con el zaino, torciéndole el brazo a Kia Joorabchian, del Amo Racing, en el final de la subasta, luego de un último lance de este cuando el martillero Edmond Mahony le dijo: “Quizás nunca vuelvas a tener una oportunidad como esta”.

El zaino, que había sido comprado como yearling en 125.000 guineas, es el segundo producto en la historia que llega a las 7 cifras en las Craven Sale y el tercero en una subasta de ejemplares de 2 años en training que alcanza la marca del millón en Europa.

“Todos pensamos que es un caballo muy bonito, y es el último Galileo que sale a subasta pública. Nos gustó cómo se movió”, comentó Anthony Stroud, representante de Godolphin y encargado de realizar las posturas. “Merecía hacerlo bien y lo hizo bien. Cuando dos personas quieren de verdad un caballo entonces puede hacer cualquier precio, y eso es genial para este tipo de ventas”.

Sobre el futuro del potrillo, Stroud dijo: “Charlie Appleby y el jefe toman las decisiones sobre los planes de futuro, yo se lo dejo a ellos”.

Roderic Kavanagh, del Glending Stable, fue el que hizo el mejor negocio con el zaino, vendiéndolo por varias veces el valor que lo pagó hace unos meses y, lógicamente, se mostró estupefacto por haber acertado: “Es increíble que Amo haya llegado tan lejos, no me lo esperaba, y que KHK y Godolphin hayan demostrado lo que pensaban que costaría comprarlo. Está más allá de nuestros sueños”

“Es un atleta natural. El último mes ha sido tenso para nosotros porque pensamos que era algo especial”. Cuando se le pidió recordar el momento de la decisión de su compra como yearling reveló: “Cuando apareció este caballo, pudimos sentir que existía la posibilidad de comprar algo así de único. Teníamos la sensación de que lo habíamos robado cuando lo compramos, son esos momentos donde uno empieza mirar a su alrededor y a preguntarse qué le pasa.

“Creo que por eso pudimos comprarlo, porque la gente pensaba que podía faltar algo en el rompecabezas. Pero no lo había, y cuando el veterinario nos dio luz verde, pensamos: ‘Vaya, es una oportunidad única’.

“Era mucho dinero para nosotros. Probablemente no habríamos gastado esa suma si no hubiéramos vendido tan bien a Vandeek el año anterior, y que fue un caballo que nos cambió la vida”, remató Kavanagh haciendo referencia al hijo de Havana Grey que su cabaña llevó al precio máximo de las Craven Sale en 2023 y que luego ganó el Prix Morny (G1) en Francia y el Middle Park Stakes (G1) inglés.

El último Galileo tiene por madre a Manderley (Clodovil) y es hermano materno de la ganadora clásica en Francia Hidden Dimples (Frankel), en la familia de Gregorian (Clodovil). Ahora habrá que seguirlo de cerca cuando aparezca en las pistas con la chaquetilla azul real del Sheikh Mohammed…