El veterano fondista de El Angel de Venecia contuvo a Tetaze por la cabeza en un Gran Premio Miguel A. Martínez de Hoz (G1) que ofreció un espectáculo para aplaudir de pie

Por Diego H. Mitagstein

Para ganarle a un buen caballo hace falta otro buen caballo. Pueden haber excepciones, claro, siempre la regla los tiene, pero, mayormente, a la calidad se la contrarresta con calidad. Es una máxima del turf. Eso fue lo que se observó este sábado en el Gran Premio Miguel A. Martinez de Hoz (2000 m), la carrera que rompió el hielo en materia de G1 para el turf argentino en este 2021 y que tuvo a dos guerreros en la definición, con Village King (Campanologist) transformado en un “corazón de cuatro patas” para levantar una pared y detener el avance del favorito Tetaze (Equal Stripes), que volvió a su nivel anterior al Pellegrini, aunque debió conformarse con ser segundo.

La cabeza que hubo de diferencia entre ambos grafica con su sola mención el carrerón que fue el tradicional gran clásico estival del Hipódromo de San Isidro, que tuvo categoría quizás como casi nunca antes y unos 300 metros finales para poner en un cuadrito; realmente, impactantes, conmovedores.

Lo de Village King fue la confirmación de su clase, de todo lo bueno que hizo antes; y el anticipo de que aún tiene muchísimo más por dar, intacto, con sus trajinados seis años y que se posan sobre una base innata de grandeza. Se necesitan esos elementos y no otros para poder poner lo que puso el zaino del Stud El Angel de Venecia en la cancha y sostener un triunfo ante los esfuerzos denodados de un ejemplar como Tetaze. Cierto es que Brian Enrique parece que hubiera nacido en la cruz del actual pupilo de Carlos D. Etchechoury, pero la gran labor del jockey no hubiera tenido un final tan feliz sin un caballo como Village King de por medio.

Siempre ahí, siguiendo los pasos del puntero Señor Fancy (Don Incauto), el veterano tomó mayor protagonismo al pisar la recta y desde allí empezó a poner ladrillo sobre ladrillo para hacerse infranqueable, aún cuando en muchos momentos dio la impresión de que Tetaze podría quebrar su resistencia.

En la pista y distancia de su triunfo en el Gran Premio Jockey Club (G1), más de 3 años después Village King llegó a otro disco de G1, clamando ya por un nuevo duelo con Cool Day (John F Kennedy) y Pinball Wizard (Orpen), los dos que se le adelantaron cuando su gran gestión en el Carlos Pellegrini.

Poder disfrutar de Village King es también gracias a la persistencia de Carlos Felice, su propietario, que luego de verlo competir y ganar en los Estados Unidos decidió regresarlo al país, aún cuando sus nudos habían obligado a una intervención. Tanta confianza y tanto cariño y agradecimiento encuentran ahora un presente soñado y un futuro alentador.

Después de un 2020 de zozobra, en el plano de los G1 la nueva temporada empezó con el mejor espectáculo posible, y con dos grandes caballos que serán seguros protagonista de lo que vendrá, incluso en la arena de Palermo, donde se centran muchas de las mejores carreras de la división en el primer semestre.

Village King se hizo gigante en San Isidro. Fue puro talento y coraje para hacer gritar a corazón abierto a toda su gente. Cada uno de los mimos que recibió después de su victoria, fueron el mejor de los premios.