Después de ganar el Dardo Rocha, el caballo de Firmamento encara la gran cita de San Isidro, en la que será su segunda experiencia sobre el césped

Poco a poco el Gran Premio Carlos Pellegrini (G1) va tomando cuerpo. Faltan apenas unas semanas para que llegue la carrera más importante de cada temporada en nuestro país, y la incógnita sobre qué caballos serán de la partida es grande. Pandemia de por medio, el proceso selectivo sufrió una alarmante pérdida de competitividad, lo que, al menos a primera vista, parece ser una desventaja enorme ante los ejemplares mayores, que tienen todas las de ganar en los fantásticos 2400 metros del Hipódromo de San Isidro.

Pues bien, justamente dentro del grupo de los más experimentados se cuenta la figura de Emotion Orpen, número uno entre los fondistas en la arena, reciente ganador del Gran Premio Dardo Rocha (G1) en el Hipódromo de La Plata y que el 12 de diciembre próximo estará presente en la máxima cita. Así lo confirmaron Alfredo Gaitán Dassié, su entrenador, y Ezequiel Valle, parte del equipo del Haras Firmamento, los colores que defiende el noble zaino que tiene la particularidad de ser tuerto de su ojo derecho.

Sólo una vez compitió Emotion Orpen sobre la superficie vegetal y la experiencia no terminó como su gente aguardaba. Fue el 7 de septiembre de 2019, cuando asumió el desafío del Gran Premio General San Martín (G1) sobre la cancha interior de Palermo para terminar sólo séptimo y a 9 3/4 cuerpos de Glorious Moment (Treasure Beach).

Por supuesto que no darle una nueva oportunidad por un sólo tropezón resultaría injusto con la generosidad que ha mostrado durante su extensa y espectacular campaña, y menos todavía con el Pellegrini a la vista. Incluso, genéticamente debería resultarle “placentero” el césped, pues Orpen es su padre y Emotion Parade (Parade Marshal), su abuela, supo ganar allí el Gran Premio Enrique Acebal (G1), además de pertenecer a una famia bien pastera.

Emotion Orpen irá entonces por la hazaña y por la consagración en el Gran Premio Carlos Pellegrini (G1). Y vaya si tiene merecida la oportunidad.