Es debido a la imposibilidad de responder financieramente ante el grotesco atraso en el giro del Fondo de Reparación por parte de la Lotería provincial

AZUL.- La crisis en la que se encuentra inmerso el turf en la provincia de Buenos Aires a raíz del enorme atraso en el giro del fondo de reparación por parte de la Lotería hacia los hipódromos que la reciben, sigue complicando a una actividad ya de por sí golpeada.

Ahora fue el Jockey Club de Azul el que levantó el volumen de las señales de alarma al postergar sin fecha definida la reunión que estaba prevista para el domingo 19 de enero y que abriría la temporada 2020.

“Lamentamos haber tomado esta determinación, pero nuestra institución no está en condiciones financieras de continuar asumiendo compromisos económicos con propietarios, jockeys, entrenadores, peones, capataces, vareadores y serenos, sin tener certeza del plazo en el que se podrá cumplir con los mismos. La fecha de la próxima reunión será comunicada una vez que estén dadas las condiciones para la organización de la misma, tal como se ha realizado desde el comienzo de la actual administración del hipódromo”, reza el parte enviado por las autoridades a los medios.

Azul no recibe su parte del fondo desde hace 4 meses y hasta aquí ha tratado de ir supliendo ese dinero con su caja, pero ante semejante atraso resulta imposible seguir adelante. Similar es la situación en Tandil, su vecino.

La crisis se profundiza día a día ante la falta de respuestas por parte de las actuales autoridades de Lotería y del Gobierno, que durante la campaña y con posterioridad a la victoria sobre el oficialismo en las elecciones, se había comprometido a darle a la actividad del turf el marco que su importancia como generadora de trabajo merece.

Parece ahora que a las palabras se las llevó el viento -o quizás los votos y el triunfo- pues desde la Lotería no hay síntomas aún de que la situación se vaya a normalizar en el corto plazo. Para peor, más tiempo pase, más crecerá la deuda por lo que cancelar esas obligaciones (que son ley, no capricho) será cada vez más complicado.