En otra formidable demostración, el crack mantuvo su invicto en el Sussex Stakes (G1) de Goodwood, y ahora irá a mayores distancias el 17 de agosto cuando corra el International Stakes (G1) en York

El título de mejor caballo del mundo está en buenas manos. En otra demostración de clase formidable, Baaeed fue imparable para extender su invicto a 9 actuaciones en el Sussex Stakes (G1-1600 m, césped) de Goodwood, volver a generar los más generosos comentarios y ya poner proa hacia lo que será su ascenso en la distancia, cuando el 17 de agosto próximo sea de la partida en los 2063 metros del Juddmonte International Stakes (G1), en York.

Llegó el tiempo de buscar nuevos horizontes para el crack del Shadwell Racing, que en la milla no tiene rivales, como ratificó este miércoles, haciendo uso y abuso de su fantástica aceleración para destrozar al cotizado grupo de rivales que le salió al cruce “trabajando a reglamento”. Bastó con que Jim Crowley, su jockey, lo llamara a la realidad para que el hijo de Sea the Stars pusiera sexta, saliera como lanzado por una catapulta y le pusiera llave a las ilusiones del bueno de Modern Games (Dubawi), gran millero y que terminó segundo a 1 3/4 cuerpos del gran favorito, cuyo tiempo fue de 1m37s74/100.

La carrera de Baaeed pareció en mucho a un día de aprendizaje, con Crowley pensando en buscar que se relaje bien, a sabiendas del desafío que se viene. Por eso rápido buscó una posición externa y lo dejó a las patas de sus rivales, en la “succión”, buscando que el crack encontrara un paso seguro, sin apurarse. Cuando llegó el momento de mostrarle la cancha, todo salió como era previsto, y el resto nada pudo hacer para contener el huracán.

Modern Games la peleó, ratificando su clase, pero nada pudo hacer, más allá de que su segundo lugar fue por demás meritorio. A otro 1 3/4 cuerpo, la yegua Alcohol Free (No Nay Never), vencedora en este turno hace 12 meses, completó la trifecta, quitándole en el último salto el puesto al japonés Bathrat León (Kizuna), aquél que se llevó la Godolphin Mile (G2) de marzo en Meydan, Emiratos Arabes Unidos, y que aquí volvió a correr bárbaro, tras hacer la punta.

“Sólo hace lo que Sea the Stars, su padre, hacía. Cuando fue a cruzar la línea de meta paró las orejas y se apagó. Es un placer poder montarlo en cada una de sus carreras. Nunca va a ser de esos caballos exuberantes y ganar por 10 cuerpos, pero la sensación que tengo con él entre los 600 y los 400 metros no te la puede dar ningún otro. Lo tiene todo, este tipo de caballos te llenan todos los casilleros. Será muy interesante cuando vaya a la milla y cuarto en su próxima presentación, y estoy esperando el momento”, relató Crowley, todavía asombrado por la capacidad de Baaeed.

Después de York, el invicto correría en Ascot en el British Champions Day, en la que sería su despedida de las pistas, según ya indicó William Haggas, su entrenador, que también dejó sus puntos de vista: “Tiene velocidad y también tiene clase, por lo que realmente estoy esperando poder dar ese paso a mayores distancias, que creo que disfrutará. Lo tendremos por 2 carreras más, por lo que debemos disfrutarlo, es muy probable que sea retirado para la reproducción a fin de temporada. Estoy seguro de que voy a pasar el resto de mi vida como entrenador tratando de encontrar otro caballo como él”.

Baaeed cumplió con todo lo que se esperaba de su parte, sumó un nuevo triunfo para su campaña de ensueño y ahora quedó listo para ir en busca de hazañas en otros dominios, para mantener su condición como mejor caballo del mundo, de lo que pocos ya tienen dudas…