El caballo se impuso por 6 cuerpos en la milla del Mariache y la yegua prevaleció por 1 largo en el kilómetro del Rutilante

El Gran Premio Nacional (G1) quedó atrás y en el Hipódromo Argentino de Palermo terminaron por esta temporada los grandes espectáculos. Todavía con el post Derby como protagonista, el lunes último se retomó allí la “normalidad”, con un par de handicaps sobresaliendo en medio de muchas carreras Clase B.

Por un lado, Cuore di Miel aprovechó al máximo los escasos 52 kilos que debió cargar para alcanzar una muy cómoda victoria en el Handicap Mariache, sobre una milla y en el césped; por el otro, el Handicap Rutilante (1000 m, arena) sirvió para el lucimiento de Gilly (55) y para que el entrenador Marcelo Sueldo y el jockey Gonzalo Borda volvieran a lucirse juntos.

Inteligente conducción de Eduardo Ortega Torres con Cuore de Miel, que lo dejó entrar en ritmo, no perdió un meto corriendo siempre por dentro y movió en el momento preciso para dominar al puntero Le Pragol (Manipulator, 56 1/2) al llegar la recta final para luego distanciarse con mucha solvencia hasta estirarle 6 cuerpos de ventaja a Amigo Intimo (Todo Un Amiguito, 56), con Strong Winning (Winning Prize, 52) completando la trifecta a medio largo, todo tras 1m36s27/100.

Para Cuore di Miel fue el regreso al triunfo después de 13 meses, festejando por cuarta ocasión a lo largo de su campaña y en su segundo intento en el plano jerárquico, con el dato de que sus primeros dos logros los consiguió en la categoría alternativa. Al cuidado de Roberto Pellegatta y Juan Saldivia, el zaino defiende los colores del Stud Nueva Imagen y es una de las pocas crías de Sapore di Miel. Su madre es Chulla Corazón (Chullo), ganadora en San Isidro y con un pedigree importado en su momento por el Haras La Colina.

Un rato más tarde, en el Handicap Rutilante, fue sorpresa de Gilly, que, luego de sumar una condicional, se hizo fuerte en este nivel en una carrera pareja. No largó bien la hija de Grand Reward, que quedó de las últimas, aunque rápido entró en ritmo, arrimándose poco a poco para avanzar de firme por los 400 metros y dominar desde los 200, llegando a destino con 1 largo de diferencia sobre La Rubia Blue (Le Blues, 55 1/2) y con la gran favorita Leona Mística (Violence, 61) rindiendo algo menos de lo previsto al llegar tercera a otro cuerpo, todo tras 56s7/100.

Reservada del Haras Masama, Gilly festejó por quinta vez y tiene por madre a Gentilly (Indygo Shiner), que ya había producido a otro ejemplar bien corredor como Genko (Archipenko), vencedor en el Handicap Arturo A. y a los también vencedores Goloso (Sidney’s Candy) y Gentilhera (Andromeda’s Hero).