En una tarde de frío glacial en Palermo, el pupilo de Pelle/Saldivia dio forma a su primer impacto por sobre las condicionales

El otro handicap que incluyó la tarde palermitana de este lunes fue el que homenajeó a la gente del Servicio Veterinario del Hipódromo de Palermo (1400 m, arena), choque que como la mayoría en esa velada tenía escasos comensales, y que el gran favorito Curioso Master (Mastercraftsman) dominó con suma autoridad. Ya el repaso de la pizarra indicaba que el pupilo de Roberto Pellegatta, que como es habitual se encargó de presentar su coequiper Juan Saldivia, tenía media carrera ganada si se medía el optimismo en sus patas, ya que prometía apenas $ 1,50. Y apenas se abrieron las gateras Chupino Noriega lo ubicó en la punta con decisión, para que el defensor de las sedas Wilgerbosdrift marcara en la cancha las mismas diferencias que había ejercido a la hora de meter las manos e ir a las ventanillas. En el derecho el favorito mantuvo sólido andar hasta la raya, dejando en el disco a 3 largos la carga de Candy Beer (Señor Candy), margen que ya deja en claro que la primera victoria jerárquica del caballo criado por Firmamento nunca corrió riesgos. El reloj se encargó de graficar que la postal del dirigido por Noriega había sido el punto más alto de la jornada: 1m22s42/100. Para Curioso Master la cuarta medalla llegó al cabo de apenas 8 salidas a la pista, y en breve encarará seguramente desafíos mayores, porque su concepto puertas adentro es de “bueno”, escalón que allí es garantía de confianza.

Candy Beer cumplió, no tenía mucho desarrollo posible en un lote tan breve, y un atropellador como el de la dupla Sueldo/Blanco sin que le muevan un poco el trámite encuentra poco “pique” para su caña. Intentó el zaino ir en busca del de Chupino en los 300, pero el otro era superior y resistió el embate sin despeinarse. Y a tres cuerpos del Senor Candy de Rodrigo, The Richmond (Horse Greeley) completó la trifecta, dejando satisfecha a su gente porque era la primera experiencia del pupilo de Gustavo Scarpello por encima de las condicionales, y estuvo a altura, prometiendo mayor resistencia ahora que conoce el paño.

El que dejó sabor agridulce, en cambio, fue el lujoso Roman Julius (Roman Ruler), al que le sigue costando volver al nivel de la tarde que en La Plata pudo nada menos que con el G1 Storm Dynamico (Dynamix). Este lunes vino un rato tras los pasos del vencedor, y cruzó cuarto a 9 cuerpos en una tarea que agrega poco a su foja.