Mostrando una envidiable ductilidad, bajó a los 1800 metros del Clásico Invierno para vencer sin problemas a Mallol

Cuesta cruzarse en el camino con caballos como Dancing Again. Un poco de suerte, mucho cariño y más trabajo todavía pueden producir el cóctel para desembocar en algo semejante, aunque, como siempre, no hay regla escrita al respecto. El hijo de Heliostatic sigue escribiendo su historia a fuerza de triunfos, ratificando su pertenencia indudable por estos tiempos al grupo de los mejores SPC de la Argentina, los diferentes, de los que pueden esperarse actuaciones que “completen todos los casilleros”.

A sólo unas pocas semanas de haber conquistado sobre 2500 metros el Clásico General Belgrano (G2), el crédito del Stud Los Antiguos regresó a la arena de Palermo para mostrar una llamativa ductilidad, siendo muy superior ahora en los 1800 metros del Clásico Invierno, la prueba central de un lunes feriado muy concurrido y que dejó en ventanillas una suculenta recaudación de 15.246.667 pesos con apenas 12 competencias de por medio.

Lo conoce de memoria Pablo Carrizo, su jockey, al que seguramente se le hizo agua la boca cuando observó desde la retaguardia que Enzo de Oro (Lingote de Oro) y Mallol (Manipulator) le ponían pimienta al desarrollo al frente, luchando muy separados del resto bajo parciales de 23s49/100, 46s7/100 y 1m10s49/100 para los 400, 800 y 1200 metros iniciales.

Ya en la curva, la brecha entre los líderes con el resto se fue achicando. Mallol comenzó a dominar las situación y Dancing Again se arrimó pronto cuando llegó la recta final, quedando a tiro de atropellada. Lo buscó Carrizo y, aunque los cambios de mano se le complicaron, el pupilo de Miguel Alfaro pasó al frente por los 250 metros para dominar al líder y estirarle de allí en más 2 1/2 cuerpos. A otros 2 largos, en tanto, El DT (Señor Candy) cumplía una gestión esperanzadora y quedaba tercero, todo al cabo de muy buenos 1m46s70/100.

En Dancing Fashion, por el fantástico Lode, y de la cría del Haras San Ignacio de Loyola, Dancing Again sumó otros 280.000 pesos para llevar sus ganancias hasta suculentos $ 2.889.120, ahora con 7 triunfos al cabo de 13 presentaciones, con apenas 2 no placé en su cuenta, uno de ellos, tras ser distanciado por tratamiento en el Gran Premio de Honor (G1).

Ya dueño del Handicap Yatasto y de los clásicos Latency (L) y El Virtuoso, además del Belgrano y del Invierno, Dancing Again fue tercero en el República Argentina (G1) y segundo en el Ultrasonido, en un trajinar que luego de perder dos veces en la alternativa a mediados de la temporada anterior podría haber resultado inimaginable para la mayoría.

Pese a lo que marca su genética, Dancing Again siempre venció en la arena. Con la mayor parte de las competencias importantes a futuro en la división sobre el césped de San Isidro, el camino hacia el Dardo Rocha (G1) podría ser una opción para ese caballo que no llama la atención cuando uno lo ve en la redonda, pero que se transforma en una máquina de competir cuando está en los partidores. Al fin, allí es donde todo se define, donde los buenos dicen “aquí estoy”. Como Dancing Again…