El padrillo de Santa María de Araras ya tiene dos ganadores de G1 con Tropeadora y Vespaciano (foto), ambos en la milla de césped

Si a mediados de la temporada última se hacía una lista de padrillos debutantes en 2021, no hubiera sido la mayoría de los propietarios o profesionales los que posaran su mirada en Daniel Boone, el caballo de origen brasileño que llegó sin hacer demasiado ruido a Santa María de Araras. Apoyado con una campaña notable, una genética fuerte y un lindo físico, recibió un apoyo gigante por parte de la cabaña de Julio Bozano, con sus hijos criándose en esas tierras fantásticas de Sierra de los Padres.

Pues bien, la historia cuenta ahora que Daniel Boone se transformó a fuerza de muy buenos resultados en una de las revelaciones en materia de reproductores, por lo pronto, siendo el único capaz entre los “nuevos” en ofrecer dos ganadores de G1. Tropeadora había abierto el camino ganando a los 2 años el Gran Premio de Potrancas (G1), y el sábado último Vespaciano aportó otro granito de arena importante llevándose el Gran Premio 2000 Guineas (G1), no de casualidad, ambos sobre el césped y en la milla. La primera es reservada y el segundo del Stud Las Monjitas.

Nacido en 2012, Daniel Boone fue uno de los mejores caballos de su generación en el Hipódromo da Gávea, en Río de Janeiro, venciendo en el Grande Premio Francisco Eduardo de Paula Machado (G1) y en el Clásico Ernani de Freitas (L), llegando segundo en el Longines Grande Premio Latinoamericano (G1), la tarde que se impuso Don Inc (Include) -luego distanciado tras dar positivo- y tercero en el Grande Premio Estado do Río de Janeiro (G1).

Su padre es ni más ni menos que una eminencia, Wild Event (Wild Again), un monstruó en Brasil como padrillo, pero que pasó sin pena ni gloria por Santa María de Araras Argentina en 2009, dejando 65 crías, con la millera Happening como su única titular clásica. Justo es recordar que el reproductor fue conocido aquí gracias a su hijo Eu Tambem, vencedor en el Gran Premio Nacional (G1) de 2006, y que en el país vecino lo ganó absolutamente todo.

Por línea baja, Daniel Boone tiene por madre a la estadounidense Bia Don’t Cry (Street Cry), cuya madre, Born Something (Caerleon), es hermana de la fabulosa Goldikova (Anabaa) -por ahí va aquello de la milla en el césped…-, de la G1 Galikova (Galileo) y de los graduales Gold Round (Caerleon), Gold Sound (Green Tune), Anodin (Anabaa) y Gold Luck (Redoute’s Choice).

Claramente Daniel Boone superó aquí ya a su padre, pues, recién arrancando, tiene 5 crías ganadoras sobre 16 que corrieron (el 31 por ciento), incluyendo los nombres de Magnificent -había vencido en el Doyhenard (G3) platense pero fue distanciado-, Funky Boone y Forestiero, sin olvidar al placé gradual Querido Daniel.

El padrillo sirvió 93 yeguas en 2018, de las que nacieron 70 productos, bajando a 74 vientres en 2019, con 52 crías como resultado. La última temporada se le presentaron 84 yeguas, y seguramente este año ese número sea todavía mayor, con el detalle para nada menor de que, usualmente, los caballos de Santa María de Araras no suelen ser demasiado utilizados por criadores “ajenos”.

Daniel Boone se hace camino al andar, sus crías dan la nota en las carreras importantes del césped (la genética es la genética, no hay nada que hacer) y da la sensación de que lo mejor de su parte todavía esta por venir, con el apoyo de un haras consagrado en eso de brillar como Santa María de Araras.