El hijo de Roman Ruler respondió en el martes del Bosque y se impuso por 6 cuerpos en el Especial Haras La Providencia

LA PLATA.- A Dar El Alma le sobraban méritos ya para contar entre sus tabuladas con un triunfo fuera de lo condicional. Se hizo esperar, es cierto, pero ese festejo diferente llegó este martes en el Bosque, con el crédito del Stud La Disparada respondiendo al máximo y venciendo sin problemas en el Especial Haras La Providencia, corrido sobre 1500 metros en la arena normal.

Conducido por Martín Valle, y portando permisivos 54 kilos (la escala por carreras ganadas tiene esas cosas…), el hijo de Roman Ruler hizo de su segunda visita a los eucaliptos un hoyo en uno. Después de aquella experiencia de noviembre, quedando quinto de Don Empeño (Exchange Rate) en el Gran Premio Joaquín V. González (G1), y ya con el terreno conocido, el zaino resolvió con mucha facilidad una carrera para nada sencilla, donde enfrentó a rivales de muy buen nivel para la categoría.

Martín Valle corrió con mucha seguridad a Dar El Alma, dejándolo en una posición expectante pero cercana a los líderes Tornazolado (Aerosol, 52) y Surfing Boy (Hurricane Cat, 60), para sólo al pisar la recta ir a buscar de firme a este último, que había dominado. Le costó poco alcanzarlo, y menos superarlo, estirándole de los 200 metros al disco 6 cuerpos de ventaja, deteniendo el reloj al cabo de 1m30s13/100. A otros 3 largos, Aymaraes (Angiolo, 54) completó la trifecta, 1 1/2 delante de The Talisman (Endorsement, 54), que quedó lejos temprano.

Al cuidado de Guillermo Frenkel Santillán en el Campo 2 de San Isidro, Dar El Alma fue criado en el Haras Vacación y es un hijo de Roman Ruler y Dolore (Jump  Start), de buena campaña y también madre de Día Primaveral (Roman Ruler), que fuera tercera en el Gran Premio Polla de Potrancas (G1) de 2017, y de Dipinto (Remote), con 2 triunfos y cuarto en el Clásico El Sembrador.

Maduro, con casi 5 años, Dar El Alma sigue mejorando en su forma y ahora alimenta un segundo semestre para entusiasmarse, habiendo encontrado en La Plata un terreno ideal en el que lucirse y donde los clásicos en la división abundan, para su suerte.