El hijo de Endorsement dio otra muestra de su gran momento y ahor se impuso por 2 cuerpos en los 2500 metros del Handicap Atlas

Carrera tras carrera Demostrame va dando señales de que su capacidad como fondistas, apenas está comenzando a ser explotada. De no poder ganar la de perdedores (tardó una eternidad en conseguir el ascenso), en apenas un puñado de meses el alazán adelantó un montón para empezar a transformarse en una referencia de las distancias muertas.

Tras hacerse hace algunas semanas del Handicap Arturo A., el alazán volvió a los 2500 metros de Palermo para llevarse ahora el Handicap Atlas, cargando el peso máximo de 57 1/2 kilos y ofreciendo más señales de crecimiento, como para que sus conexiones se animen a llegar todavía más lejos.

No hay mayores secretos, cuando un caballo está sano y madura de la mano del tiempo empieza a dar lo mejor de su parte, y es básicamente lo que viene ocurriendo con el hijo de Endorsement, que de la mano de una larga y pareja atropellada dio cuenta ahora de su hermano paterno Endor Rye (54).

Esta vez no corrió tan lejos como en su actuación anterior, cuando venía en otro código postal, y rápido al pisar el derecho estaba listo para empezar a descontar, una vez que Ask for Gold (Gold Gulch, 51 1/2) había dado por cumplida su labor como puntero y le cedía esa colocación al favorito Te Super Adora (Super Saver, 57), que empujaba.

Sin embargo, la energía le duró poco al nuevo líder, que rápidamente fue superado por Endor Rye. A esa altura ya Francisco Leandro había embalado a Demostrame que alcanzó, igualó y pasó de largo, pese a que su rival se abrió bastante par abuscar cortarle el avance.

En el disco, el caballo preparado por Gustavo Scarpello para el Stud Cord-Tuc y que se crio en el Haras La Tradición marcó 2 cuerpos de ventaja sobre Endor Rye, con Mascarpone (Master of Hounds, 52) en tercero a otros 8, todo tras la más que aceptable marca de 2m34s37/100.

Se vienen los clásicos de la larga en Palermo y en los 3 máximos y Demostrame está listo para dar el salto y buscar consolidarse entre los mejores de una categoría que no tiene el peso de antaño, pero que entretiene como siempre.