Las potrancas asumen un rol principal en el Pellegrini de las Yeguas, con un equipo de sólidas credenciales y excelente nivel

Podrán las potrancas ganarle a las mayores? ¿Podrán las más experimentadas con las 3 años? A las preguntas tan apasionantes de siempre encontrará respuesta esta tarde en San Isidro el Gran Premio Copa de Plata (G1-2000 m, césped), el “Pellegrini de las Yeguas”, como muchos le dicen.

En la previa al Carlos Pellegrini, como para ir calentando motores, serán las “chicas” las que levanten la temperatura (más todavía) en la tarde de sábado, con una gran ausencia como la de Carta Embrujada (Storm Embrujad), la mejor del año entre las más jóvenes, pero con varios nombres de por medio que anticipan un verdadero carrerón.

Las más jóvenes apoyarán principalmente sus expectativas en Didia (Orpen) (foto) y Polvorada (War Command). La primera tuvo un crecimiento exponencial en el último cuatrimestro, mostrando que en el césped es bravísima al vencer consecutivamente y con mucha facilidad en el Clásico Federico de Alvear (G2) y en el Gran Premio Enrique Acebal (G1). Polvorada, en tanto, también dio un salto de calidad cuando despachó con mucha facilidad a sus adversarias en el Gran Premio 1000 Guineas (G1), y ahora vuelve al ruedo tras una venta que se frustró a último momento.

En el grupo de las 3 años no pueden obviarse otras presencias de valor como las de Hit Emerit (Hit It a Bomb), dueña del Gran Premio Selección de Potrancas (G1) de La Plata y luego escolta de Didia en el Acebal; o la de las invictas Eagle Scout (Il Campione) y Scarpetta (Super Saver), de condiciones interesantísimas.

Por el lado de las mayores, Marquesa Key (Key Deputy) fue un relojito todo el año y acaba de sumar el Clásico Ramón Biaus (G2); Escabiar (Portal del Alto) vuelve a los 2000 metros después de una gran experiencia en Maroñas, donde perdió porque perdió en la Longines Cup – Clásico Uruguay (G3); Henestrosa (Treasure Beach), la brasileña Justify My Love (Agnes Gold) y American Charity (Roman Ruler) prometen ser durísima. Y está la ahora “uruguaya” Pepper Mill (El Prado Rob), transformada del otro lado del Río…