La hija de Orpen, brillante ganadora de los grandes premios Copa de Plata y Enrique Acebal, cumple la cuarentena y pronto viajará rumbo a Ocala para el período de aclimatación

MIAMI, Florida (Especial para Turf Diario).- La Argentina y Sudamérica tendrán una nueva carta para ilusionarse grande a futuro en las pistas de los Estados Unidos. La notable potranca Didia ya está en esta ciudad cumpliendo la cuarentena y en unos días viajará hacia Ocala para atravesar allí un período de aclimatación.

La noticia fue confirmada por Ignacio Pavlovsky (h.), criador y propietario de la destacadísiam hija de Orpen, se empezará a poner a punto en el centro de entrenamiento de Barry Eiseman y entre marzo y abril se tomará una decisión a qué preparador será enviada.

Al cuidado de Luciano Cerutti en el Hipódromo de La Plata, Didia fue la mejor potranca de la temporada 2021 sobre el césped del Hipódromo de San Isidro, pista en la que salió de perdedora para, en el último trimestre, experimentar un meteórico ascenso ganando el Clásico Federico de Alvear (G2) y el Gran Premio Enrique Acebal (G1), cerrando su campaña local superando a las mayores en el Gran Premio Copa de Plata (G1).

Didia también fue cuarta en el Gran Premio Polla de Potrancas (G1), sobre la arena de Palermo, cuando se impuso Carta Embrujada (Storm Embrujado), que también viajó al exterior y será su gran advesaria a la hora de luchar por los títulos de Campeón 3 Años Hembra y de Yegua del Año de la temporada 2021.

Pastera ciento por ciento, el cronograma argentino no ofrece demasiados pasos importantes antes de la Copa de Plata, salvo por el Gran Premio Gilberto Lerena (G1) de Palermo, dato fundamental para que el propietario de Didia haya pensado en jugársela y buscar triunfar con ella en la hípica más competitiva del mundo.

En Delambre (Rainbow Corner), y hermana entera del campeón Davide, del placé de G1 Dedini y de Delirada, ni más ni menos que la madre del estupendo Tetaze (Equal Stripes), Didia ya pasó migraciones y tiene las valijas repletas de ilusiones como para intentar seguir el camino de tantas otras buenas yeguas nacionales en los Estados Unidos. En la cancha principal de San Isidro ya dejó muy en claro que tiene el talento para soñar con lograrlo.