El hijo de Exchange Rate ganó por segunda temporada seguida el Clásico General José de San Martín (G3)

LA PLATA.- Lo de Don Empeño en el Bosque es para sacarse el sombrero. Ganarle, hoy por hoy, es prácticamente imposible, haciendo de la milla sus dominios casi eternos, si pensamos que está al tope de la división desde junio de 2021. Incluso acercársele es ya una tarea titánica. Este jueves hizo todo muy fácil, llegó al double-event en el Clásico General José de San Martín (G3-1600 m, arena normal) manteniendo su invicto en la temporada y quedó más cerca de su gran objetivo: volver a ganar el Gran Premio Joaquín V. González (G1).

No importan los rivales ni las circunstancias, el hijo de Exchange Rate siempre se las ingenia para mostrarle a todos su superioridad, ahora con William Pereyra como socio y con la mano experta de Carlos D. Etchechoury como respaldo en las mañanas, en un año soberbio del preparador.

El San Martín le ponía en el camino rivales conocidos y otros que lo enfrentaban por primera vez, con la dificultad de tener que largar desde el 1, una posición que suele traer problemitas. Sin embargo, Pereyra lo corrió “con el libro en la mano” y todo salió como era pensado.

Apenas se abrieron los partidores, “Johnny” movió al zaino, para evitar quedar encerrado. Una vez que tomó velocidad y que Grosso Amor (Cosmic Trigger), Storm Dynamico (Dynamix) y Amiguito de lo Ajeno (Endorsement) empezaron a hacer transpirar el reloj, el jockey contuvo y dejó cuarto expectante al gran favorito.

Inesperadamente, Storm Dynamico plantó bandera en el codo para terminar último a 22 largos. Amiguito de lo Ajeno y Grosso Amor siguieron batallando un poquito más, pero sólo hasta que Don Empeño avanzó en la curva abierto y ejerció un dominio superlativo.

Atropelló desde el fondo la yunta del Tinta Roja con Hatim (Asiatic Boy) y Rey Rocco (Suggestive Boy) como portadores de la ilusión, pero lo único que pudieron lograr fue arrimarse al ganador, pero sólo porque Pereyra ya había dado por terminado el asunto y le aflojó el cuerpo en los 50 metros finales. En el disco hubo 1 1/2 cuerpo en favor de Don Empeño sobre Hatim, con Rey Rocco en tercero al hocico.  Amiguito de lo Ajeno, Hit Tifón (Hit It a Bomb) y Storm Dynamico, los 3 enemigos principales en los papeles cerraron la marcha, todo en un tiempo de 1m37s15/100, más que bueno.

En la campeona velocista Doña Ley (Orpen), esta hija a su vez de la formidable Doña Polenta (Candy Stripes) y hermana de los G2 Doña Letra (Val Royal), Don Letal (Orpen) y del clásico Don Lecost (Orpen), Don Empeño sólo perdió en La Plata cuando hizo su primera experiencia en el Handicap Haras Santa Inés.

Le bastó una carrera para aquerenciarse, tomarle la mano a la pista y empezar a cristalizar todo lo bueno que había mostrado antes, porque, es justo recordar que antes de hacerse amo y señor de la división aquí había ganado el Clásico Orange (L) en San Isidro y llegado segundo en el Gran Premio Palermo (G1).

A sus 6 años, con 10 victorias en 19 salidas y ganancias por 9.870.500 pesos, Don Empeño no tiene rivales por el momento en la milla del Hipódromo de La Plata y camina sin escollos hacia una defensa exitosa de su título en el Gran Premio Joaquín V. González, ratificando su posición como estandarte de estos tiempos del Haras San Benito que, dicho sea de paso, viene teniendo una temporada fantástica, con varios de sus ejemplares destacándose en el plano mayor, como hace un par de semanas ocurrió con Doña Yerba (Il Campione) llevándose las 1000 Guineas (G1)…