El caballo platense tapó en el disco a Moraviano tras perseguirlo desde la partida para quedarse con el Clásico Río de la Plata (L), en San Isidro

De regreso a la velocidad, y adaptándose perfectamente a la pista de césped, el platense Don Karateca volvió a su mejor nivel y alcanzó el triunfo más importante de su campaña este domingo en el Clásico Río de la Plata (L-1200 m), la prueba central de la fecha en el Hipódromo de San Isidro, donde la recaudación fue más que aceptable: 17.179.987 pesos.

El hijo de Most Improved encontró prácticamente en el último salto un premio a su tesón, pues jamás se entregó en su misión de perseguir al puntero Moraviano (Portal del Alto). Pareció por un buen rato que no iba a alcanzar el objetivo, pero en el disco puso la cabeza delante de su rival para hacer gritar fuerte a la barra del Stud Mate y Venga, los mismos colores que en su momento portaron los G1 Mystery Train (Not for Sale) y Forever Sale (Not for Sale).

Fue destacada la gestión del jockey Francisco Arreguy (h.), que llevó al pupilo de Marcelo Arce a atacar en el momento justo para que consiga el cuarto lauro de su trayectoria -nunca perdió cuando salió del Bosque- al cabo de excelentes 1m8s64/100.

Lo de Moraviano, pese a quedarse con las manos vacías, fue meritorio y dio contundentes señales de que en la velocidad con codo o de diagonal será un hueso duro de roer. 

Un dato aleatorio: como en el Haras Argentinos (L) del sábado en Palermo, los tres años dominaron a los mayores, en un momento de la temporada donde la escala de peso por edad les juega ampliamente a su favor.

Criado por el Haras San Benito, Don Karateca tiene por madre a Doña Mishka (Not for Sale), placé clásica de potranca y que pertenece a una de las familias insignia de Ojo de Agua y que se desarrolló también ampliamente en La Quebrada como la de Mado (Cardanil II), la misma de Larabee (Babor) y su hermana La Francesa (Fort de France), o El Compinche (Southern Halo) y El Garufa (Luhuk), entre otros.