La hija de Yes It’s True fue letal cuando atropelló para vencer por 2 cuerpos a Real Moon, en San Isidro

Tras patinar en el Clásico Olavarría (G3), Dona True (59 kg.) retomó la senda ganadora con una sólida conquista en el Handicap Fitzcarraldo, la mejor carrera con que contó la jornada de este miércoles en el Hipódromo de San Isidro, corrido sobre 1000 metros y en el césped sobre un piso anunciado normal, pero que claramente sigue blando.

La hija del generoso Yes It’s True y que llegó al país en el vientre de Curly Sue (Tiznow), su madre, aprovechó el veloz ritmo que propusieron Candy Corral (Señor Candy, 56) y la favorita Slingerlands (Sebi Halo, 61 1/2) para pasar de largo por los 150 metros y luego desprenderse con solvencia.

Aníbal Cabrera y Agustín Pavlovsky volvieron a sacarse una foto importante con una yegua del Stud Tres G., de Iván Gasparotto, ratificando una presencia permanente del equipo en el terreno jerárquico, fiel reflejo de la confianza en el trabajo.

El jockey fue fundamental para leer a la perfección lo que deparó el desarrollo, conocedor a fondo de las cualidades de Dona True, que antes de su derrota en el Olavarría había conseguido una racha de 4 triunfos seguidos y que incluyó el Clásico Miss Terrible.

En el disco del Fitzcarraldo, la ganadora marcó 2 cuerpos de ventaja sobre Real Moon (Stay Thirsty, 59), que dio un paso adelante; a medio pescuezo Lola Chai (Cima de Triomphe, 55 1/2) fue tercera, 1 largo por delante de una desconocida Slingerlands, que entre la pista, el ritmo y los kilos no respondió. Candy Corral fue anteúltima, agotada, y también se vio poco de Speed of Life (Stay Thirsty), que cerró la marcha. El tiempo de 58s16/100 es el claro reflejo del cuestionamiento hacia el estado anunciado de la cancha…

Con 5 victorias en apenas 9 salidas y con su nacimiento en tiempo europeo haciéndose sentir, Dona True es una velocista interesante, que va quemando etapas con efectividad y que luego de su demostración de ayer se ganó el derecho de hacer un nuevo intento en las pruebas de grupo de la corta, una división que en el césped y entre las yeguas no tiene mucha claridad en su liderazgo.