La yegua de San Benito se quedó con el Clásico Melgarejo (L) tras el justo distanciamiento de Framea

En el comisariato terminó decidiéndose la versión 2019 del Clásico Melgarejo (L-1400 m, césped diagonal), la carrera que este sábado en el Hipódromo de San Isidro rindió tributo al inolvidable hijo de Amianto y Mimi (Phoenix) que en 1906 se alzó con la Triple Corona nacional, pico máximo para una campaña fabulosa y que lo vio ganar en 32 de sus 75 apariciones.

La puntera Framea (Cafrune) logró cruzar el disco con la cabeza de ventaja sobre la favorita Doña Zas (Freud), pero molestó claramente y fue muy bien distanciada por el comisariato del Jockey Club.

Adelante desde la partida,  Framea se vio en serios problemas cuando al promediar el derecho Doña Zas la igualó con andar sobrador abierta y, pese a que puso mucha garra, debió recurrir al foul para evitar “momentáneamente” la derrota. La cámara de frente dejó en evidencia a William Pereyra, su jockey, que justo en ese momento cambió el látigo a su mano izquierda e impulsó a su conducida hacia el lado exterior, con la intención de cortar el avance de la reservada de San Benito, una maniobra común y que a veces deriva en el distanciamiento, como en esta ocasión.

A 1 1/2 cuerpo, Carta de Amor (Heliostatic) completó la trifecta, con la potranca Lucy May (Cima de Triomphe) a la cabeza en cuarto y At the Mail (Pure Prize) cerrando la marcha a otros 2 largos, todo tras discretos 1m22s19/100.

Al cuidado de Carlos D. Etchechoury, pero presentada por Juan Manuel, su hijo, Doña Zas va cerrando un segundo semestre de 2019 realmente interesante, venciendo en el Especial Jubilosa, en el Clásico Orbit (L) y ahora en el Melgarejo. Ya afirmada sobre los 1400 metros, el próximo paso será intentar en las carreras de la milla, allí donde el cronograma gradual entrega múltiples opciones. Framea, sin dudas, merece revancha.