Muchos de los mejores caballos del mundo correrá el sábado allí en un nuevo mitín de la Dubai World Cup, entre ellos 4 sudamericanos

Por Diego H. Mitagstein (Enviado especial de Turf Diario a Dubai, Emiratos Árabes Unidos)

DUBAI, Emiratos Arabes Unidos (De un enviado especial).- Es imposible no asombrarse con esta ciudad; ni aún habiendo tenido la experiencia de haber estado varias veces, los ojos dejan de maravillarse ante los cambios permanentes en su arquitectura y magia que atraviesa en el tiempo, esos mismos que a cualquier lugar del mundo le demoraría años realizar.

Como en aquél 2007 en que al cronista le tocó por primera vez cubrir una Dubai World Cup, el el inolvidable final feliz para los argentinos Invasor (Candy Stripes) y Asiatic Boy (Not for Sale), las grúas dominan el horizonte, incluso, en mayor cantidad que aquella vez, cuando se decía que el porcentaje más elevado de esa herramienta indispensable para levantar edificios (o cajas sorprendentes en el caso local) estaban aquí.

Enmarcada en esa espectacularidad habitual en esta ciudad ubicada en el medio del desierto, aunque no lo parezca, ya se entró en la recta final hacia uno de los festivales de carreras de caballos más fantásticos de cada año y que, como si la marca no fuera suficiente, llegará esta vez con nombres de lujo. La expectativa crece y ya de mañana se puede apreciar, con prensa de todo el mundo empezando a darle cobertura a la historia, entre los que, afortunadamente, una vez más -la octava- se cuenta Turf Diario.

Así como con los edificios, los ojos se ven forzados ante cada caballo que aparece en la pista de Meydan, tan increíble como siempre. Pasa la triplecoronada japonesa Liberty Island (Duramente) y es imposible no seguirla; no deslumbra, es mediana, pero el que la vio correr sabe de qué, en su caso, el físico es lo de menos.

Por allí aparecen en fila las cartas de Aidan O’Brien y Coolmore y segundo se lo divisa al crack Auguste Rodin (Deep Impact), que abrirá su 2024 en el Dubai Sheema Classic (G1) midiéndose, justamente, con Liberty Island. En su caso, tampoco es de esos que maravillan por su tamaño, aunque está más lindo y grande que cuando se despidió en el Breeders’ Cup Turf (G1), allá por noviembre en Santa Anita Park, Estados Unidos, ganando, por supuesto.

Hay tiempo para los sudamericanos, los 4 serán parte de la fiesta. Sale primero Oasis Boy (Asiatic Boy), tan o más lindo que en la previa del Saudi Derby (G3), y luego aparecen los uruguayos Pacholli (Alcorano) y Rock Walk (T.H. Approval), la yegua particularmente bien. El último en saludar es Auto Bahn, el otro argentino, que está bárbaro y quizás sea el que más posibilidades, corriendo junto a los otros dos potrillos el UAE Derby (G2).

Los estadounidenses parecen de otra raza, doble pechuga. Aquí, donde se cruzan ejemplares que llegan desde diversas partes del mundo, esas cosas se advierten y pueden compararse.

Esta noche se hará la subasta de animales en entrenamiento de Godolphin, y casi todos estarán allí, y para el miércoles ya quedará el sorteo de partidores de las carreras más importantes, con la revancha entre Senor Buscado (Mineshaft) y Ushba Tesoro (Orfevre) en la Dubai World Cup (G1), tras el final espectacular que ambos protagonizaron hace un mes en la Saudi Cup (G1).

La ilusión, el movimiento y la intensidad irán creciendo conforme transcurrran las horas, entre caballos de otro planeta y con el marco de una ciudad como Dubai, única en el mundo, atrapanda, sorprendente, brillante y que tiene en el mitín de la World Cup uno de sus eventos deportivos más importantes de cada temporada.