La reservada del Haras Luna Nueva, que venía de patinar en el césped de San Isidro, olvidó rápido ese traspié para alcanzar una muy valiosa victoria en el Clásico Marcos Levalle (G2)

LA PLATA.- “A los caballos hay que medirlos por las buenas”, dice uno de los más antiguos y populares axiomas burreros. Por eso, en la previa del Marcos Lavalle (G2-1600 m, arena normal) se comentaba que a Duda Bye había que borrarle su última actuación para sacar conclusiones más certeras sobres sus posibilidades.

A la hora de la verdad, recuperando su buen paso previo, la hija de Amero mostró los verdaderos puntos que calza para darle un salto de calidad a su campaña y quedarse con la “Copa de Plata” del día del Dardo Rocha, que lucía muy parejo y con opciones para todos los gustos.

Totalmente olvidada en los dividendos (pagó $ 29,45), la reservada del pampeano Haras Luna Nueva superó por 2 cuerpos a la puntera Lacanian Ink (Fragotero) -que prometía un sport de $ 33,20-, conformando una de las llaves más caras del día y respondiendo a esas buenas labores que había tenido siendo segunda al pescuezo de Maggie May (Brz-Anges Gold) en el Clásico Joaquín V. Maqueda (G3), aquí, o en el Clásico Ricardo P. Sauze (G3) de Palermo, cuando llegó tercera de Garota Love (Cosmic Trigger)…

Estuvo inteligente Francisco Arreguy (h.) en sus riendas para esperar junto a los palos mientras la propia Lacanian Ink salía a marcar el paso apurada. La puntera se mantuvo firme hasta el derecho, donde dejó los palos libres y permitiéndole a la ganadora pasar por donde antes jamás se podía.

Dominó rápido la pupila de Oscar Frávega y sacó ventajas, que fue ampliando paulatinamente hasta la meta, con aquellos 2 cuerpos sobre una Lacanian Ink que corrió fenómeno. Atropellando desde la zaga, la favorita Near You (Remote) completó la trifecta, todo en 1m37s26/100, marca más veloz respecto de lo que le tomó a Tomasito León (Hurricane Cat) llevarse el Joaquín V. González (G1).

Por el ignoto Amero, un Chullo sin campaña, y con Duda Yield (High Yield) como madre, en una vieja familia del Haras Comalal, Duda Bye festejó por primera vez en una carrera de grado y por segunda en lo jerárquico, mostrando que cuando la calidad está ahí, más vale olvidar algún que otro tropezón. Las buenas son las que cuentan…