Gary West y Coolmore firmaron un comunicado en el que indican que la decisión adoptada por el Jockey Club de Saudi Arabia no tiene precedentes

Después de que el Jockey Club de Saudi Arabia diera a conocer a principios de esta semana que no pagaría el premio correspondiente a Maximum Security (New Year’s Day) de 10.000.000 de dólares por ganar la edición inaugural de la Saudi Cup, en febrero último, hasta que no se aclaren los temas que enfrenta Jason Servis, su ex entrenador, ante la justicia de los Estados Unidos sobre doping sistemático a sus pupilos, la respuesta de Gary West y Coolmore, los propietarios del crack, no se hizo esperar.

El culebrón entró ahora en un terreno más áspero, luego de que estos expresaran mediante un comunicado que: “Es un procedimiento standard en América, Europa, Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda, Japón, Hong Kong y Dubai el de testear caballos para tratar de encontrar sustancias ilegales o prohibidas, y descalificarlos si la presencia de dichos elementos es encontrada en los exámenes post carrera de laboratorio. Este nivel de transparencia internacional es vital y honesto para la integridad del deporte. Sin embargo, es igual de importante y justo declarar una carrera oficial en un tiempo prudencial y de anunciar que los caballos analizados han resultado negativo. Esta es la regla por la que la mayoría de los centros hípicos se manejan, pero no es aparentemente la forma en que la hípica es manejada por el Jockey Club de Saudi Arabia, que desarrolló la Saudi Cup como una puerta de entrada hacia las grandes ligas del turf internacional. Nada como esto ha pasado alguna vez en la historia del deporte.

“Hemos pedido reiteradamente para que los oficiales de la Saudi Cup anuncien o revelen los resultados de los análisis realizados a Maximum Security y si ellos han arrojado la presencia de alguna sustancia legal o prohibida. También solicitamos una prueba sobre cómo se han realizado los estudios, pero ambos recursos han sido denegados, que es algo que nunca pasó en los Estados Unidos.

“Sólo podemos asumir que si Maximum Security hubiera dado positivo la noticia se habría conocido, el caballo hubiera sido descalificado y cualquier otra investigación se habría transformado en irrelevante”

Los propietarios dijeron que el 29 de abril recibieron una carta de un investigador privado contratado por el Jockey Club de Saudi Arabia para investigar los merecimientos de Maximum Security de cobrar el premio de la carrera.

“Si la carrera será decidida por un investigador privado, sería la primera vez en la historia de la hípica en que sucedería. Los caballos ganadores siempre se deciden en la pista y tiene el respaldo de los análisis post competencia. Si un caballo gana sin objeciones de los comisarios y luego pasa los tests, es universalmente aceptado como el ganador de la carrera, con la posible excepción del Jockey Club de Saudi Arabia”, va a fondo la misiva.

Según West y Coolmore, los representantes saudíes los consultaron en dos ocasiones por la cuenta bancaria , lo que ellos tomaron como que el pago se iba a realizar.

El parte de prensa emitido finaliza: “Envolver esta investigación en un manto de secreto no es la forma de ganarse el respeto y la fe en las carreras internacionales de nuestra comunidad.  La reputación de la Saudi Cup y de Maximum Security se han empañado gravemente empañado por “estos retrasos inauditos y extrañas circunstancias”.