El hijo de Fortify creció grande en los últimos meses y ahora va por la gloria máxima en el tradicional gran premio patrio

El Gran Premio 25 de Mayo (G1-2400 m, césped), una de las 3 carreras más tradicionales de cada temporada sobre el césped del Hipódromo de San Isidro, sobresale en la cartelera del miércoles, esa que acompañan los grandes premios de Potrancas (G1) y Gran Criterium (G1) y que, además de pozos asegurados por varios millones, incluirá actividades para toda la familia.

Hay pronóstico de lluvia, y esa sí que es una maña noticia, aunque con suerte llegará entre la madrugada y las primeras horas de la mañana. Quizás complique la situación dentro de la pista, pero con que el agua no caiga durante la reunión, habrá que darse por satisfechos.

Después del Gran Premio Carlos Pellegrini (G1) los fondistas sobre grama empezaron un camino sinuoso, sin líderes y vacío de figuras. En la carrera patria, Durazzo tiene la gran posibilidad de confirmar su nombre al tope de la “renovación”, a la espera del regreso de algunos protagonistas fuertes y del surgimiento de otros que puedan sumarse al grupo.

Lo del hijo de Fortify en este 2022 viene siendo firme. Lo abrió quedando tercero del todavía ausente Dalbornell (Don Valiente), pero luego dio la nota ganando el Clásico Regimiento de Granaderos a Caballo (L) y gustó más todavía llevándose fácilmente el Clásico Porteño (G3), preparatorio para el 25 de Mayo y dejando atrás a varios de los adversarios que volverá a enfrentar ahora. Sin dudas está en pleno crecimiento el crédito del Stud Marías del Sur, que con apenas 3 años parece tener todavía mucho por mejorar.

Sus rivales más peligrosos parecen ser dos caballos mayores que pegan la vuelta. Por un lado estará Mr Globalizado (Global Hunter), y por el otro Winter Guest (City Banker). El primero no corre desde el Pellegrini, a mediados de diciembre, pero antes había conquistado los clásicos Cocles (L) y Porteño (G3), en gran forma. El restante salió de escena después de su quinto en la Copa de Oro (G1), pero su victoria en el Chacabuco (G2) y sus arrimes en el Comparación (G2) y en el Gran Premio General San Martín (G1) obligan a respetarlo.

Por la línea de Durazzo y del Porteño llegan Pepe Joy (Fortify) y Del Muñeco (Galicado), segundo y tercero, respectivamente, aquella tarde, quedando lejos del candidato, es cierto, pero mostrando vergüenza para zafar del aplaso, que si corrió para Mikonos Beach (Treasure Beach) y Huapango Torero (Suggestive Boy), de los que se esperaba mucho más y apenas llegaron sexto y séptimo.

En nuevas manos, las de Eduardo Corsiglia, reprisa Laycan Blues (Le Blues), inactivo desde que a principios de diciembre conquistara en la arena de Palermo el Clásico Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (L). No había topada más difícil para que el zaino se sacara de encima la inactividad, y si a eso se le suma su desconocimiento de la superficie, las contras son demasiadas.

Después de 2 victorias en Palermo, una en cada pista, vuelve a la grama de San Isidro donde debutó más o menos Machacado (Galicado), con el vareo de Hugo Pérez de por medio y con la intención de tratar de convertirse en la gran revelación de la competencia. Fue muy sólida su conquista ante Crowdpleaser (Full Mast) y sube la vara con ilusión.

Ya más lejos en la impresión quedan Alibaba Song (Alcindor) y Cool City (Cityscape), yunta del Stud Gran Muñeca que tratará de pescar a río revuelto, junto con la yegua Bononia (Catcher In the Rye) y Winery (Fire Slam).