En Monterrico, Perú, el hijo de Editorial se quedó con el Clásico Afredo Benavides y Alfredo Benavides Diez Canseco (G2)

Por Néstor Obregón Rossi

LIMA, Perú (Especial para Turf Diario).- Dos historias diferentes se combinaron en el final del Clásico Alfredo Benavides y Alfredo Benavides Diez Canseco (G2-2000 m), la clasificatoria local al Gran Premio Latinoamericano (G1-2000m). 

Por un lado, la de Dvorak (Editorial), ese potrillo que siguió escalando para en solo seis meses pasar de ser perdedor en condicionales a vencedor de G2 y convertirse en un justo representante peruano para la carrera del 14 de abril. Ese castaño tresañero que fue quemando etapas y con el paso de los meses se consolidó como una figura estelar dentro de la generación.

Por otro, la de Gluck (Koko Mambo), el más reciente Caballo del Año, que dio un salto en el momento de la partida quedando último, pero que sacó la clase para recuperarse y caer batido solo en el final. Ese alazán cuatroañero que gracias a su nobleza y clase se ha ganado la simpatía de la afición.

Dos historias que se entregaron a un final memorables para ser los primeros representantes oficiales para un Latino que despierta interés por disputarse en nuestro medio. 

Pero la historia de Dvorak fue más que la de Gluck no solo por sus innegables progresos, ni porque la fortuna estuvo de su lado, sino porque tuvo en su jockey Mariano Arenas a ese complemento ideal que pudo leer la carrera, sacar provecho de las ventajas y acortar el camino en la recta. 

Gluck, por su parte, no solo se quedó en la suelta, sino que luego su jinete tomó la decisión de buscar el lado exterior. En ese detalle también pudieron contarse los metros de ventaja que terminaron separándolo de la gloria.

Cófrade (Al Qasr) fue el tercero, en una estupenda performance. Un caballo que aparecía en el lote secundario, avanzó desde el penúltimo puesto en la recta final y no obstante sortear contratiempos durante su atropellada, sacó esa valentía que había demostrado en más de una ocasión para quedar en la trifecta.

Cuarto quedó Paradigma (Power World). el Triple Coronado del 2022 que, dejando atrás ese problema en la mano que lo obligó a descansar en la segunda mitad del año pasado, ha dicho que está de vuelta y con la posibilidad de recuperar el tiempo perdido. Ambos caballos también se ganaron su derecho a estar el internacional y en su tienda, más que seguro, se darán el gusto.

De los demás, Don’t Lose Time (USA, Carpe Diem) y el argentino Matarani (Endorsement) llegaron de la mano en el quinto y sexto puesto. El estadounidense a la espera de que pueda abrirse un cupo más para tener la posibilidad de -con pago suplementario de por medio- estar por segunda vez en la justa internacional. El restante dejando en su gente la sensación de que pudo haberse metido a su tercer Latino, si tal vez su jinete se daba una pausa entre los 800 y 600 metros finales y no se iba en busca del puntero Sunshine Danny (USA-Creative Cause), que estaba mostrando signos de agotamiento.

Así se cerró este capítulo de la clasificación. Con un Dvorak progresando a pasos agigantados y que llegará al Latino con esa gran y linda duda de hasta dónde más progresará. Y con una escolta como Gluck, que cayó con honores, y que encarará el internacional en busca de una revancha que merece verse en primera fila.