El jockey planea volver para ser parte del mitín internacional a modo de despedida, siempre y cuando las especiales circunstancias que se viven lo permitan

Del otro lado del teléfono a Jorge Ricardo se lo escucha contento, feliz, disfrutando de esta última etapa de su carrera profesional como jockey en casa y cerca de los suyos. Desde que volvió de la Argentina su figura ha sido un imán, para venerarlo, para verlo correr y, sobre todo, para verlo ganar. Sin ir más lejos, el último fin de semana cruzó adelante en 5 ocasiones y ahora el total de sus primeros puestos ya anda por los 13.024, una cifra impactante.

“La verdad que estoy teniendo muchas montas, tres, cuatro, cinco, seis por reunión, y eso me hace bien. Además se gana, que es mejor todavía… Estuve en San Pablo corriendo y Porto Alegre, me están tratando muy bien”, cuenta desde Río de Janeiro, su lugar en el mundo, donde su leyenda comenzó a escribirse desde su amado Hipódromo da Gávea.

De golpe, Ricardinho sorprende: “Si todo está bien estará en la Argentina para la semana del Gran Premio Carlos Pellegrini y correr allá. Es mi segunda casa, amo el país, amo a su gente y amo a la hípica argentina. Allí siempre me trataron como si fuera uno de ustedes y eso es impagable. Mi idea es despedirme del público que tanto cariño me ofreció durante tantos años y, de ser posible, correr los grandes premios”.

Jockey del Año durante 2007 y 2012 en Argentina, donde se radicó en 2006 y hasta hace unos pocos meses, Jorge Ricardo compitió en 20.785 competencias durante ese lapso, ganando 3668, 270 de ellos clásicos y 53 pruebas de G1, números fenomenales que acompañan su trayectoria previa y posterior en Brasil.

Mientras sigue haciendo lo que más disfruta, correr y ganar, Jorge Antonio Ricardo, va diagramando poco a poco sus próximos pasos y su regreso a la Argentina para decir adiós como se merece, como el jockey fenomenal que es, pero, por sobre todo, como esa persona generosa, sincera y exitosa por la que los hípicos lo aman e idolatran.