Sobre 1400 metros se plantea un duelo a pura velocidad en keeneland, ¿podrán servirse las atropelladoras?

LEXINGTON, Kentucky (Especial para Turf Diario).- La primera carrera dentro de la segunda y última jornada del XXXVII festival de la Breeders’ Cup arrancará este sábado con una topada fabulosa en el Breeders’ Cup Filly & Mare Sprint (G1-1400 m, arena, US$ 1.000.000 de bolsa), que promete uno de los espectáculos más vibrantes y parejos.

La espectacular Gamine (Into Mischief) vuelve a las pruebas de velocidad después de quedar tercera en el Kentucky Oaks (G1), sobre 1800 metros, y habrá que correr y mucho para ganarle. Al cuidado de Bob Baffert, y envuelta en un caso de doping esta temporada, la zaina que costó US$ 1.800.000 cuando fue adquirida por Michael Lund Petersen en remate, tiene aquí la oportunidad de despejar todas las dudas y de consagrarse como la más rápida de todas.

Obviamente, nada será sencillo para Gamine, que tendrá que luchar para marcar el camino ante una rival del calibre de Serengeti Empress (Alternation), la nieta de la yegua argentina Love Dancing (Salt Lake) y para la que correr adelante también suele ser una cuestión de vida o muerte. Con lucimiento máximo en las Oaks de 2019, durante 2020 sumó el Azeri Stakes (G2) en Oaklawn Park y el Ballerina (G1) en Saratoga, como para dar una muestra de su vigencia.

Existe la probabilidad de que ambas incursionen en una lucha suicida y, si eso pasa, habrá que mirar hacia atrás para ver qué otra yegua es capaz de volar en la recta. Por ese camino, Bell’s the One (Majesticperfection) estará lista, como cuando hace algunas semanas tapó en el mismo disco y por el hocico a Serengeti Empress para llevarse el Derby City Distaff Stakes (G1).

Venetian Harbor (Munnings), Sconsin (Include), Come Dancing (Malibu Moon) y Speech (Mr Speaker) son otras de las que prometen dar pelea si alguna de las máximas candidatas rinden por debajo de lo previsto.