Uno de los mejores hijos del crack Candy Ride en las pistas, ya tiene 7 crías ganadoras sobre 13 que corrieron y pinta lindo…

LEXINGTON, Kentucky (Especial para Turf Diario).- Mientras Candy Ride es permanente protagonista de las estadísticas y de las grandes carreras en los Estados Unidos, sus hijos se hacen camino al andar en la reproducción. Poco a poco las más corredoras de sus crías, y también las de mejor genética, van llegando a la reproducción y sus resultados haciéndose fuertes, casi un correlato lógico.

Sin ir más lejos, el actual ranking de Freshman Sires en los Estados Unidos, si bien es aún temprano, tiene al tope a un campeón por el crack argentino: Gun Runner, el alazán que al cuidado de Steven Asmussen para el Winchell Thoroughbreds fue considerado como el mejor de todos en la Unión al cabo de la temporada de 2017.

Se podrá decir que faltan las carreras importantes, las que marcan diferencia, las que juegan a favor de los números, pero lo que viene haciendo Gun Runner es espectacular. Cubriendo a un costo de US$ 50.000 en el histórico Three Chimneys Farm, ya tiene 7 crías ganadoras sobre 13 que debutaron (son 96 sus productos por total parte de su camada inicial), lo que le permite totalizar US$ 346.213 dólares en premios y ubicarse en la cima por delante del sprinter Caravaggio (Scat Daddy), que ya tiene 8 de sus hijos ganadores y supera por 1 al alazán cuando el ordenamiento se realiza apoyándose en ese ítem.

Interesante es la calidad de los triunfos que ya llegaron para Gun Runner, pues Red Run y Gunite vencieron en Churchill Downs, Pappacap lo hizo en Gulfstream Park, Costa Terra en Ellis Park, Gran Aplauso en Sapporo, Japón, y ayer, en Indiana Ground, fue centro para Joyrunner. A todos ellos se debe sumar a Wicked Halo, la potranca que abandonó la última de las categorías en Lone Star Park y que luego fue tercera en el Debutante Stakes (L) del mencionado Churchill Downs.

Ganador del Breeders’ Cup Classic (G1), de la Pegasus World Cup (G1), del Clark Handicap (G1), del Whitney Stakes (G1), del Woodward Stakes (G1) y del Stephen Foster Handicap (G1), Gun Runner ya había alcanzado muy buenos resultados con sus crías en las ventas, por ejemplo, con sus yearlings promediando 63.750 dólares o sus dos años llegando a una media de US$ 286.933.

Atlético, correcto, corredor con el estilo de su padre, Gun Runner tiene un comienzo de primer nivel en la cría y se anota en la carrera por ser el sucesor de ese caballo fenomenal que es Candy Ride, cada vez más afirmado como padre de padrillos y garantizándose la continuidad de su línea por muchos años en el máximo nivel.