Será este domingo y sobre 1900 metros en la arena; el estadounidense Mind Cooler completa el breve grupo de 3 participantes

Por Néstor Obregón Rossi

LIMA, Perú (Especial para Turf Diario).- Lindo duelo el que nos regalará el Clásico Kevin (1.900m), estelar de la jornada dominical en Monterrico. Novillero (Southdale) (foto), el Derby Winner del 2020, vuelve tras nueve meses de ausencia, incluyendo una operación que le impidió reaparecer antes, cuando se vivía el proceso de la clasificatoria al Latino 2022

El argentino Matarani (Endorsement) también regresa, aunque solo a los dos meses y luego de entrar quinto, precisamente, en el Latino que se disputó en Santiago Chile. Ambos se miden en una especie de match, con favoritismo para el argentino sobre el nacional. Solo dos veces se enfrentaron en toda su historia y en ambas ganó Novillero.

La primera, cuando corrieron el Clásico Asociación de Propietarios de Caballos de Carrera del Perú (G3-2000m) en septiembre del 2021 y Novillero apareció por los palos para aguarle la película a su hermano Nuremberg (Southdale) en la clasificación al Latino de ese año, en Uruguay. Matarani, que había sido el puntero de la competencia, quedó tercero, siendo superado solo a media recta por las que eran las estrellas fondistas del momento.

El segundo choque fue en Montevideo, ya con motivo del Latino. Novillero quedó penúltimo, lejos, pero más lejos llegó Matarani, en medio de una actuación para el olvido de parte de la delegación peruana en su conjunto.

Ahora, en el tercer choque entre ambos, la distancia parece jugar a favor de Matarani, aunque Novillero ha evolucionado en trabajos y sale 10 puntos, incluso con un pique de 400 metros en 24s de subida, del partidor eléctrico, como para tratar de repetir las veces que tuvo que correrle de ‘tú a tú’ a Nuremberg. Estrenará jockey: Roy Melgarejo tratará de tener debut triunfal sobre la silla del pupilo de Suárez.

La carrera la completa Mind Cooler (USA, Oxbow), un caballo que si bien sobre el papel parece que todavía no está para discutirle protagonismo a los favoritos, va en plan ascendente. Y eso no es poca cosa.