Recientemente retirado de la reproducción, con John Fulton de por medio y el sprinter Avanzado como nexo

La historia de Tiznow tiene un punto vinculante con el turf argentino y con un hombre que ya desde hace tiempo es de los nuestros, por más que haya nacido en los Estados Unidos. John Fulton, de él se trata, recuerda hoy: “Cee Straub Rubens fue clienta mía cuando entrenaba en California y tuve la suerte de comprar a Cee’s Song (Seattle Song) en un remate de productos de año y medio en Kentucky, fue justo cuando ya estaba dejando de entrenar. Fue enviada a John Russell para su campaña de pistas”.

Fulton, siempre amable y con ese tono medio argentino medio gringo simpático, continúa: “Cuando Tiznow ya era un crack y se decidió retirarlo, me contrataron para manejar la venta de parte del caballo y elegir un haras donde enviarlo como padrillo. En ese entonces WinStar era todavía nuevo, pero sus dueños eran amigos y Doug Cauthen era el Gerente General. Después de hablar con casi todas las cabañas principales de Lexington, nos decidimos por WinStar y es una de las razones por las que siempre he tenido excelente relación con ellos. Mike Cooper, uno de los que fuera dueño de Tiznow, me pidió comprar un caballo en argentina para divertirse. Elegimos Avanzado (Luhuk), al que llevamos por poca plata, y ganó G1 en los Estados Unidos y 900.000 dólares en premios. Como agradecimiento a todo lo que me dio Tiznow decidí comprar un hijo suyo en el Tattersall de San Isidro que fue precio récord cuando comenzaba la Copa Bullrich. Se llamaba Payton, pero con él la suerte no fue la misma… Corría poco…”, rememora hoy entre sonrisas cómplices…