Tras su cuarto lugar en el Jockey Club, ahora el hijo de Il Campione superó por 3/4 de cuerpo a su hermano paterno El Eminente en el Clásico de la Provincia de Buenos Aires (G3)

La campaña ascendente de El Cid Campeador encontró un mojón importante este sábado en el Clásico de la Provincia de Buenos Aires (G3-2400 m, césped), consiguiendo una victoria que ahora le abre la puerta a una posible participación en el Gran Premio Carlos Pellegrini (G1), de diciembre próximo en la misma pista y distancia en que brilló ahora.

Ultima carrera selectiva exclusiva para los productos de 3 años cada año sobre el césped del Hipódromo de San Isidro, le dio, de paso, un 1-2 destacado al padrillo Il Campione, pues el ganador cruzó la meta con 3/4 de cuerpo de ventaja sobre su hermano patermo El Eminente, que había sabido quedarse con el Ensayo (G3).

Bajo la preparación de Pablo Falero, y presentado por Pablo Falero moris, El Cid Campeador venía de alcanzar un muy positivo cuarto lugar en el Gran Premio Jockey Club (G1), y ahora ratificó que la distancia le sienta bien llegando a su tercera victoria sobre apenas seis presentaciones.

Con un Kevin Banegas cada vez más afirmado en sus riendas, El Cid Campeador corrió a la expectativa y cuando apareció atropellando abierto en el derecho mostró un notable cambio de ritmo, dominando al puntero Hacer Un Puente (Cosmic Trigger) en los 150 metros finales para afirmarse luego y cerrar su faena tras 2m25s79/100, una marca más de un segundo más rápida con respecto a la que lograría Durazzo (Fortify) en el turno siguiente para llevarse la Copa de Oro (G1).

Desde más atrás cargó El Eminente para quedarse con la posición de escolta al cana, con Hacer Un Puente rematando tercero a 1 1/2 largo. Los que rindieron menos de los esperado fueron Fortín Chaco (Daniel Boone) y Meant to Be (Fortify), enemigo y favorito, respectivamente. El primero quedó cuarto a 6 1/4 largos tras liderar al principio y seguir los pasos del líder luego, mientras que el preferido del público se embaló en el codo y fue imposible detenerlo.

“Venía corriéndolo como pensábamos, atrás, porque era la primera vez que iba a la distancia, pero en el codo no lo pude contener, se me abría y fue para adelante cuando no tenía que ir. Es un potrillo está aprendiendo, pero, por suerte, no hubo nada físico ni de equipamiento”, contó Adrián Giannetti, su jockey.