El corazón se sintió más que los dólares en la Rural
5 Marzo, 2018 Share

El corazón se sintió más que los dólares en la Rural

La liquidación de yeguas madre de La Biznaga batió todos los records, aunque muchas de las mejores yeguas se irán al exterior…

Por muchos motivos no fue una tarde feliz la del domingo en el Tattersall de la Sociedad Rural Argentina. El dolor más grande pasó por ver empezar a disolverse 40 años de un trabajo fenomenal para llevar al Haras La Biznaga a convertirse en uno de los más importantes de Argentina, de Sudamérica y del mundo, con la venta de su fantástico plantel de yeguas madre, esas que son el fruto de una selección de calidad realizada al cabo de tantos años en que la cabaña de la familia Blaquier se mantuvo involucrada profundamente con la cría y con el mundo de las carreras de caballos.

Apenas poco más de seis horas le demoró a Carlos Ezcurra y su martillo desmoronar ladrillo por ladrillo un pedazo grande de la historia moderna de la hípica nacional, capitalizada, por desgracia para nuestro país, por muchos extranjeros, pues nueve de los diez precios máximos fueron adquiridos para viajar a otras tierras, con el Haras Don Alberto, de Carlos Heller como gran protagonista al adquirir seis de esos lotes.

Pero también desde lo humano la liquidación de La Biznaga fue una puñalada al corazón, pues no hay casi quien no comparta que su equipo de trabajo tenía tanta o más calidad que los caballos que allí se criaban. Con Juan Ithuralde a la cabeza, todos ellos seguramente encontrarán un lugar donde capitalizar toda la experiencia recogida, pero la chaquetilla verde y rosa con coronita era un sentimiento profundo.

Fueron más de 5.000.000 de dólares los que se recaudaron al cabo del remate, una cifra gigantesca y que no hace más que reflejar que la expectativa que existía en la previa, se vio cristalizada desde lo númerico. Pero esa fortuna pasa a un segundo plano si se lo compara con cuanto perdemos todos con que La Biznaga quede por el camino, abandone la actividad y se convierta en una página dorada de la historia de la hípica autóctona.

Para ser precisos, a US$ 5.090.500 ascendió el total del valor de las 136 yeguas ofrecidas -apenas una no concurrió, pues murió hace algunas semanas-, con un promedio de 37.430 dólares, cifra jamás alcanzada en ningún remate de caballos realizado en nuestro país, al menos, desde la entrada en vigencia del actual peso.

También los dos precios maximos representaron un nuevo record local en remate público, con el Haras Don Alberto adquiriendo en 260.000 dólares a Giant Remex (foto) y Giant Marked, dos buenas hijas de Giant’s Causewan clásicas, de notable familia materna y mucho de internacional.

No lejos de ellas quedó la fenomenal Sand Puce (Footstepsinthesand), que fue comprada por la misma cabaña en 235.000 dólares, 5000 más de lo que le costó a Carlos Heller y su gente asegurarse a la G1 Boca Inc (Include).

Federico Iguacel, en comisión, adquirio a Stormy Atorranta (Bernstein) y Stormy Pursuer (Bernstein), también para clientes del exterior, en 160.000 y 155.000 dólares, respectivamente, mientras que South Berk (Southern Halo) alcanzó los US$ 150.000, nuevamente para Don Alberto.

Recién en el octavo lugar del ranking de mejores precios aparece un haras argentino, Embrujo, que con una oferta final de 135.000 dólares se quedó con Stormy Sober (Bernstein), la madre de la campeona Socióloga Inc (Include). Embrujo fue, justamente, uno de los más activos entre los criadores locales, junto con Firmamento, Santa Inés, La Pasión, Vacación, Abolengo y San Benito.

La Biznaga dio el primer paso de los tres que componen su liquidación total y sin reservas. El haras que crió a Refinado Tom (Shy Tom), el último ganador de la Triple Corona argentina, poquito a poquito irá diciendo adiós, con la esperanza de que su chaquetilla querible no se apague del todo en los hipódromos…