El ganador del último Carlos Pellegrini (G1) ya está en los Estados Unidos, donde comenzará en breve su trabajo para animar el Turf (G1); Mike Puype trabajará desde su base en California en conjunto con Guillermo Frenkel Santillán

Por Diego H. Mitagstein

Fue un 2 de noviembre de 2012 cuando sobre la pista de arena de Santa Anita Park, en los Estados Unidos, el turf argentino disfrutó de una de las alegrias más fuertes de las que se tenga recuerdo. Seguramente no tuvo el ribete de las consagraciones de Bayakoa (Consultant’s Bid), Paseana (Ahmad) o Invasor (Candy Stripes), por dar sólo algunos ejemplos, pero ver al noble Calidoscopio cruzar adelante el disco para llevarse el Breeders’ Cup Marathon (G2) fue inolvidable para todos, los que fueron parte y los que alentaron desde casa al guerrero incansable.

El diferencial enorme fue que se trató de una misión totalmente nuestra, pues el hijo de Luhuk llegó a California con su equipo, comandado por Guillermo Frenkel Santillán en la preparación, Miguel Cafere como su asistente y Mario Londaitz como galopador.

Esa atropellada interminable e inigualable dejó huella en todos ellos y en los responsables del Stud Doña Pancha, con Juan Carlos Echeverz a la cabeza, pero con un grupo de pujantes socios detrás. 

Pues bien, muchos de ellos comenzaron esta semana una nueva aventura; empezaron a gestar una nueva ilusión de brillar en la serie de carreras más importante del mundo, ahora con El Encinal como punta de lanza, el ganador del último Gran Premio Carlos Pellegrini (G1) y que arribó hace unas horas a Miami, Estados Unidos, para realizar la cuarentena que lo arrancará todo.

El hijo de Il Campione viajó con su hermana paterna Edict, la heroína en la Copa de Plata (G1) y que tiene destino final New York, donde será preparada para John Behrendt, su propietario y criador, por David Donk, como se informó ayer desde estas mismas páginas. En el caso del alazán, los planes son otros y es el propio Echeverz el que revela los primeros pasos que se darán: “Llegó bárbaro y en unos días ya irá hacia California, donde quedará radicado”.

El Encinal ganó el derecho a correr el Breeders’ Cup Turf (G1) de noviembre próximo en Del Mar, pues el Pellegrini es parte del programa Challenge Series – Win and You’re In que la serie desarrolla alrededor del mundo (y cuya nominación de padrillos 2024 está por finalizar en estas horas). Echeverz y su gente no se quisieron perder la posibilidad y allí están, embarcados en otro sueño.

Será la tercera vez que todos ellos afrontan el desafío de correr la Breeders’ Cup, pues no puede pasarse por alto el horrible momento que vivieron en el Breeders’ Cup Distaff (G1) de 2016, cuando Corona del Inca (Luhuk) se lesionó de gravedad en la curva final, debiendo ser sacrificada.

Volviendo a El Encinal, en breve recaerá en la caballeriza de Mike Puype, con el que el equipo ya trabajó en los tiempos de Calidoscopio -ganando además el Brooklyn Handicap (G2), en Belmont Park- y que tiene la cucarda de haber llevado al argentino Lord Grillo (Engrillado) a superar al crack Silver Charm (Silver Buck) en el Malibu Stakes (G1), allá por 1997.

Nunca antes un ejemplar de los nuestros clasificado para la Breeders’ Cup viajó con tanto tiempo de anticipación, buscando una aclimatación ideal y poder llegar al objetivo con todo listo, sin la obligación de entregar las ventajas ya conocidas.

Por supuesto, para noviembre falta una eternidad pero ninguna hazaña se construyó de otra manera que no fuera peldaño por peldaño. Allí va El Encinal, con la ilusión de su gente de poder disfrutar de una tercera Breeders’ Cup, y por un final como el que tuvo Calidoscopio…