Actualmente segundo en la estadística, cruzó ese umbral con la victoria del potrillo American Rascal en el Zia Park Juvenile Stakes

El triunfo que alcanzó hace unos días el potrillo American Rascal en el Zia Park Juvenile Stakes (L), en Zia Park, significó una marca muy especial para la carrera en la reproducción de un caballo excepcional como Curlin.

El alazán que trabaja en Hill’n’Dale At Xalapa llegó con aquella victoria a las 100 crías ganadoras clásicas, cruzando una barrera reservada para pocos y que ayud a confirmarlo como uno de los más destacados padrillos de la actualidad en los Estados Unidos y a nivel mundial.

Ejemplar de condiciones formidables en la pista, el hijo de Smart Strike que ya anda por los 19 años viene teniendo un 2023 impresionante, con último gran destaque al cabo de la Breeders’ Cup que se realizó hace un mes en Santa Anita Park, donde consiguió un triplete con sus crías, pues Elite Power y Cody’s Wish ganaron por segunda temporada consecutiva el Sprint (G1) y el Dirt Mile (G1), respectivamente, e Idiomatic le dio la victoria en el Distaff (G1).

Curlin está actualmente en el segundo lugar de la estadística de reproductores del norte, detrás del imparable Into Mischief (Harlan’s Holiday), con cerca de 18.000.000 de dólares en premios, y está representado en este calendario por 10 vencedores clásicos de grupo, 5 de ellos en el plano de los G1. A los ya mencionados Elite Power, Cody’s Wish e Idiomatic se suman Clairiere y Bright Future como titulares de máxima escala para el padrillo.

Caballo del Año dos veces en el norte, Campeón 3 Años Macho y Campeón Caballo Adulto, Curlin logró 11 victorias sobre 16 salidas, incluídos los trofeos en la Dubai World Cup (G1), el Preakness Stakes (G1), el Breeders’ Cup Classic (G1), la Jockey Club Gold Cup (G1), el Stephen Foster Handicap (G1) y el Woodward Stakes (G1).

Entre sus hijos más destacados, además de los ya nombrados, aparecen los campeones Vino Rosso, Malathaat, Nest, Stellar Wind, Curlin’s Voyage y Good Magic, este último, ya también destacándose en la cabaña, por ejemplo, como padre del Mage, vencedor en la última edición del Kentucky Derby (G1).