Cargando permisivos 55 kilos, el hijo de Il Campione se quedó con el Clásico Haras Ojo de Agua, con su escolta corriendo desestribado desde la mitad del codo

El ascenso de El Exito no tiene límites, por el momento. Tras llevarse el Clásico Urbano de Iriondo (L) y escoltar al record horse Satu (Catcher In the Rye) en el Clásico Invasor (G3) -que debió haber ganado en el comisariato…-, ahora se quedó con el Clásico Haras Ojo de Agua (L-1400 m, césped normal), la prueba más importante de la jornada del viernes en el Hipódromo de San Isidro, en el regreso del turf al recinto del Jockey Club, tras 9 días sin actividad por el conflicto que se suscitó con los jockeys y que, por el momento, está en stand by.

Hubo 3 datos fundamentales para que se cristalizara la conquista del potrillo preparado por José Cristóbal Blanco. Por un lado, los permisivos 55 kilos que le adjudicó el handicapper, por el otro su propio nivel elevado y, quizás el más importante, que London Boy (Greenspring, 55), el rival que más lo exigió, corrió desestribado desde la parte final del codo y, así y todo, pudo terminar segundo a 2 1/2 cuerpos del ganador.

Fue justamente este último el que marcó el camino desde el salto, mientras Martín Valle dejaba al enorme favorito a la expectativa y aguardando el derecho para ponero a correr de firme. Frente a las tribunas, Pablo Carrizo le puso garra y audacia a la situación con el líder, intentando defenderse del ataque de El Exito, pero nada pudo hacer, pues este pasó de largo y se distanció, estableciendo un tiempo de 1m22s13/100 en cancha normal.

Criado en el Haras El Paraíso y defendiendo los colores de la caballeriza F. Enrique, El Exito, la mejor cría hasta el momento de la yegua Serenity Jane (Sebi Halo), se afirma en la media distancia y parece listo para dar el salto a la milla, con los clásicos Horacio Bustillo (G2) y América (G2) como objetivos en el corto plazo.