El hijo de Manipulator ganó 9 carreras sobre 14 corridas, entre ellas el Gran Premio Estrellas Mile (G1), en la arena de Palermo

Che Capanga, uno de los mejores milleros sobre pista de arena de los últmos años, cambia de casa. Tras estrenarse como padrillo durante 2023 en La Mission Robles, se muda a Córdoba para continuar con su campaña en la reproducción desde el Haras Costa del Río, de la familia Frizzo.

El hijo de Manipulator acompañará al Campeón Velocista Lenovo (Roman Ruler) y a Che Secreto (Storm Surge) en la cabaña ubicada en Villa Ascasubi, la pequeña localidad ubicada al sur de Córdoba Capital, cerquita de Río Tercero.

Criado por Patricio Losinno, y defendiendo los colores de su caballeriza Chemeco, Che Capanga cumplió una campaña notable bajo la preparación de Roberto Pellegatta y Juan Saldivia corriendo 14 carreras y ganando 9 de ellas, llegando segundo en 3 ocasiones, con un quinto y un no placé decorando sus números. 

Ganador del Gran Premio Estrellas Mile (G1), de los clásicos Buenos Aires (G3), El Virtuoso (G3) y Carlos Gardel (L), y del Handicap Your Majesty, fue también segundo en el Gran Premio Palermo (G1), totalizando en premios 9.493.550 pesos.

De 7 años, Che Capanga tiene por madre a Lucidezza, una hija del campeón Orpen (Lure) y que también produjo a Che Milonguera (Honour and Glory), titular de 4 victorias en San Isidro, Palermo, La Plata y La Punta, entre ellas el Clásico Marina Lezcano, y a Che Picante (Pure Prize), con 2 éxitos en Palermo, habiendo sido cuarto en el Clásico Eduardo Casey (G2).

La línea materna del zaino es la de la formidable Glad (Idle Hour), la madre de I’m Glad (Liloy) y So Glad (Liloy), y de la que bajan ejemplares excepcionales como Dra. Sas (Country Doctor) o la G1 Misty Lady (Lucky Roberto).

Che Capanga fue retirado de las pistas a las pocas semanas de ganar el Clásico El Virtuoso (G3) de 2022, justo en uno de sus mejores momentos y cuando iba a correr el Gran Premio de las Américas – OSAF (G1) por una lesión de tendón.

Córdoba sigue sumando buenos caballos a su lista de padrillos y, sin dudas, Che Capanga demostró condiciones como para disfrutar de una oportunidad en el haras. Al fin, los caballos nuestros buenos casi siempre responden.