La Administración incumplió sus promesas rápidamente, los jockeys pidieron se respete el acuerdo y la reunión del jueves se suspendió: pero eso no fue todo, se anuló la fecha del 23 y se sancionará a los profesionales que no quisieron competir. Y nadie renuncia…

LA PLATA.- Tierra de nadie, en acefalía absoluta, el Bosque sumó este martes otro triste capítulo a su debacle sin fin y ¿final?. Las carreras de este martes fueron suspendidas antes de empezar ya que los jockeys se negaron a salir a la pista ante el incumplimiento del pago de los premios del tercer puesto en adelante y de las montas perdidas al que se habían comprometido las autoridades hace solo una semana. Queda claro que la palabra allí tiene menos valor que una moneda de 1 peso.

Fue otro papelón de los grandes el que hicieron Pablo Oriolo y Javier Denis, Adminstrador y Sub Administrador, respectivamente, de los eucaliptos, cuya capacidad para estar al frente de un hipódromo, queda claro, es nula. Y fue otro golpe que la Lotería provincial le dio al turf, ese al que se comprometió a apoyar cuando el cambio de gestión y durante la época de campaña, y al que ignoró siempre olímpicamente, con Omar Galdurralde, su Presidente, a la cabeza, del que no se “conoce el paradero”.

Pero las culpas no serán sólo “ajenas” o de aves de paso a costa de un sueldo de la teta del Estado, son propias también, pues lo que hasta aquí han hecho gremios y asociaciones con el conflicto por el que atraviesa el querido Hipódromo de La Plata ha sido más vergonzoso aún, faltando totalmente a su misión de velar por los intereses de sus afiliados y de la hípica; algunos, porque no sea cosa que “chillar” les acarrée el mal trago de dejar de percibir el dinero que mes a mes le gira el Gobierno; y otros por incapacidad, desinterés o, simplemente, por no meterse.

El nuevo problema surge porque el hipódromo mantiene una deuda con el proveedor del sistema, por lo cuál, además, a la tarde del jueves no había podido siquiera publicar sus próximos dos programas. Pero los muchachos, de incapacidad manifiesta, mataron dos pájaros de un tiro, porque la Administración, con Oriolo y Denis a la cabeza, decidió anoche anular la jornada prevista para el 23 del corriente y, por si fuera poco, “instruir a la comisión de carreras” para sancionar a los jockeys que no quisieron salir a competir por una promesa incumlida (¡y publicada!). Hay un detalle, la comisión de carreras es un ente autónomo, por lo que la Administración no puede “instruirla” a nada. Pero el accionar de los políticos es conocido, las leyes y reglamentos no existen; para ellos, claro.

El Bosque parece más cerca que nunca del candado, y, a esta altura, Oriolo, Denis y todos los gremialistas del turf argentino deberían presentar su renuncia indeclinable por no tener la capacidad necesaria para ocupar los cargo que ocupan. Porque lo de Lotería es patético, pero lo de la dirigencia hípica no es muy distinto. En el medio el turf, los caballos, los propietarios y los trabajadores. Ellos no le importan a nadie.a