Enorme profesional, se enteró de la novedad en un video emocionante; ganó 3555 carreras en el norte, después de triunfar muy joven en su país natal; un orgullo para el turf sudamericano

El periodista Jay Hovdey fue hasta la casa del chileno Fernando Toro y le pidió que le autografiara un par de fotos. El jockey tomó la lapicera y primero dijo que tenía una mancha, pero rápidamente advirtió la frase “Class 2023 National Museum of Racing and Hall of Fame”. Se tomó la cabeza, empezó a llorar y todos se fundieron en un abrazo inolvidable. 

El video, de gran circulación en Twitter y conmovedor, fue el testimonio de un momento histórico para el turf sudamericano, con Toro, de 82 años, sumándose desde esta temporada al Salón de la Fama de la hípica estadounidense, seleccionado por el Historic Review Committee.

Ahora Toro tendrá su placa junto con la de los venezolanos Javier Castellano y Ramón Domínguez, el peruano Edgar Prado y su compatriota José Santos, los sudamericanos jinetes sudamericanos en ese monumento a los cracks.

¿Quién fue Fernando Toro? A los 15 años, en Santiago de Chile, ganó su primera carrera, corría el año 1956 y ese día nacía una leyenda. Ganó la estadística en su país en dos oportunidades, llevándose 3 ediciones del Gran Premio Hipódromo Chile, y el St. Leger en 1964. En 1966 llegó a los Estados Unidos y allí se desempeñó hasta 1900, ganando un total de 3555 carreras y premios por 56.299.765 dólares.

Con base en California, Toro conquistó 80 clásicos en el norte, y, al momento de su retiro, estaba en el top 10 de los jinetes más ganadores de stakes en Del Mar (clasificado sexto), Hollywood Park (octavo) y Santa Anita (octavo).

El jockey alcanzó muchísimos triunfos de los importantes, muchos fuera del circuito en el que era usual protagonista. En Oaklawn Park ganó el Apple Blossom Handicap (G1) de 1988 y en Arlington Par se llevó el Arlington Million (G1) de 1986. También los hipódromos de Keeneland, Churchill Downs, Woodbine, Belmont Park, Gulfstream Park y el desaparecido Hialeah Park disfrutaron en grande de su talento.

Entre los caballos más importantes a los que Toro montó a lo largo de su extensa y exitosa trayectoria se contaron Royal Heroine (Lypheor), que al cuidado de John Gosden ganó la edición inaugural del Breeders’ Cup Mile (G1) y también el Hollywood Derby (G1) y el Matriarch Stakes (G1); los cracks chilenos Cougar (Tale of Two Cities), Tizna (Trevieres); Ancient Title (Gummo), Caucasus (Nijinsky), Manila (Lyphard) y la notable Wishing Well (Understanding), entre otros.

Ganador del George Woolf Memorial Jockey Award en 1975, si hubo algo que destacó a Fernando Toro durante su vida como jockey fue su don de gente y su conducta profesional, transformándolo en un orgullo gigante para el turf chileno y sudamericano.

Fernando Toro será parte desde 2023 del Salón de la Fama del turf de los Estados Unidos. Nadie podrá decir que no se hizo justicia con un verdadero crack del turf mundial.