PMU y France Galop rindieron tributo en el tradicional hipódromo al astro de la fusta

El “Jorge Ricardo World Tour” tuvo una nueva parada este domingo en el bellísimo Chantilly francés, donde por intermedio de PMU y France Galop se le rindió un merecido y sentido homenaje al jockey que más carreras ganó en la historia del turf mundial.

Feliz, con esa mezcla de satisfacción y orgullo que siempre traen este tipo de tributos, volvió el jockey brasileño de su veloz periplo en tierra gala, aunque su alma de competidor inextinguible pudo más: “Lástima que no pude ganar”, dice, entre risas como primera declaración tras la experiencia.

Ricardinho quedó feliz tras lo vivido, y sus palabras lo expresan: “La verdad que fue muy lindo estar allá y recibir el cariño de la gente. Es una sensación eso de que te conozcan en lugares que uno ve tan lejanos, significa que lo que uno hizo en tanto tiempo montando dejó algo. Me trataron de maravilla, tanto los organizadores como mis colegas. Estuve con Olivier Peslier y con Gerald Mosse, al que ya conocía porque una vez compartimos un torneo en Brasil”.

No fue a trabajar en la mañana del lunes, pero no porque no quiso… “Llegué 7,30, no me dieron los tiempos”, lanza a las carcajadas; se lo sabe un profesional de otro planeta, y no tenga dudas, amigo lector, que si el avión aterrizaba una hora antes se daba una vuelta por Palermo…

Distendido, sigue contando sobre su paso por París: “El sábado fui a ver al París St. German y también pasé por la pista de Vincennes, donde vi carreras de trote. Ya el domingo corrió  2 carreras en Chantilly, y en una de ellas no tuve suerte, porque quedé encajonado por el malón que corría y mi yegua llegó sexta a unos tres cuerpos, pero quizás podría haber ganado. El hipódromo es muy lindo, no demasiado grande, pero tiene una vista maravillosa”, relata.

Para Jorge Ricardo fue la tercera actuación en el país europeo, por el que también pasó en 1989 para correr a Graphus (Depressa) en el Prix de l’Abbaye de Longchamp (G1) y en 1994, cuando montó al inolvidable crack Much Better (Baynoun) en el Prix de l’Arc de Triomphe (G1).

Para el astro carioca 2018 viene siendo un año bien movido en materia de tributos y experiencias en el exterior. En abril pasó por Keeneland, Estados Unidos, donde se dio el gusto de correr varias pruebas para Kenny McPeek, y también a Perú y Ecuador fue como invitado de honor tras su proeza de convertirse en el máximo ganador de la historia.

Por Brasil se da una vuelta bien seguido, casi siempre para ganar alguna carrera importante, y hace dos semanas en Maroñas, Uruguay, fue figura central junto con Pablo Falero de un doble homenaje realmente emocionante. De allí, también se trajo un festejo.

Camino a los 13.000 éxitos, su próximo objetivo, el “Jorge Ricardo World Tour” podría tener un último paso si es que se concreta su paso por Panamá a principios de diciembre. “Me llamaron hace unos días y seguramente esté por allá para correr un par de grandes clásicos”. Con semejante trayectoria sobre sus espaldas, Ricardinho disfruta cada reconocimiento. Uno más merecido que el otro…

Diego H. Mitagstein