La sede de la próxima edición de la prueba continental se conocerá esta tarde, y probablemente sea en Argentina

Por Diego H. Mitagstein (Enviado especial de Turf Diario a Santiago de Chile, Chile)

SANTIAGO DE CHILE, Chile (Especial para Turf Diario).- Siempre el día previo a cada Longines Gran Premio Latinoamericano (G1) se realiza la conferencia de prensa donde las autoridades de la Organización Sudamericana de Fomento del Sangre Pura de Carrera (OSAF) comparten las novedades con la prensa.

Pues bien, varios datos interesantes quedaron tras el encuentro, como, por ejemplo, que seguramente esta tarde / noche ya se conozca cuál será la sede que tendrá la prueba continental para su versión de 2023. Las únicas dos postulaciones son las de Monterrico, en Perú, y el Hipódromo de San Isidro, en Argentina, que corre como gran favorito para quedarse con la plaza, en una especie de “revancha” tras la edición de 2021, cuando el inicio de la pandemia y las restricciones hicieron que debiera disputarse sin público.

Para la hípica argentina, la otra gran noticia fue que las autoridades del Hipódromo de La Plata ya iniciaron las conversaciones y los pedidos para volver a ser miembro activo de la OSAF, tras perder esa condición hace unos pocos años, en una aberración por parte de los administradores estatales de turno. Para que la solicitud se efectivice deben sortearse varios pasos administrativos, pero Oscar Bertolletti, CEO de la entidad sudamericana, se mostró positivo al respecto de una resolución pronta y favorable.

Como se sabe, OSAF tiene contrato con la firma Longines hasta 2023, y es una gran preocupación cómo continuará la historia de la carrera a partir de 2024. Carlo Rossi, actual Presidente de la entidad continental, adelantó que están avanzadas las negociaciones con la casa de relojes para llegar a un nuevo acuerdo y que continúe como main sponsor del evento, aunque nada se sabrá hasta dentro de seis u ocho meses.

El sponsoreo de Longines hizo posible que el Latinoamericano ganara terreno en el plano sudamericano, empujando su bolsa de premios originalmente hasta los 500.000 dólares, cifra que en la actualidad es de 300.000. La bolsa de la carrera de pasado mañana será de US$ 360.000, con un aporte del propio Hipódromo Chile.