En una versión diferente e inesperada, la carrera continental promete un espectáculo de altísimo vuelo en San Isidro, de la mano de un grupo de caballos Clase A

A puertas cerradas, pero con la pasión como bandera, el Longines Gran Premio Latinoamericano (G1-2000 m, césped), vivirá este sábado en el Hipódromo de San Isidro su 36ta. versión. Será diferente, inesperada, pero, a la vez, única, con un grupo de caballos en la pista que lo transforman en, para muchos, el más parejo de todos los tiempos.

Por supuesto que en su largo historial el “Latino”, así, a secas, como le dice la tribuna, la prueba organizada por la Organización Sudamericana de Fomento del Sangre Pura de Carrera (OSAF), ha disfrutado de innumerables cracks; de zainos, alazanes y tordillos inolvidables. Pero da la sensación que nunca antes la paridad había sido tan elocuente y en un nivel tan elevado en cuanto a calidad.

La gran fiesta diagramada por el anfitrión se verá opacada por las circunstancias de un mundo en estado de alerta por el brote de Covid-19. Al cabo de una semana dura, de negociaciones y análisis, al Jockey Club no le quedó más remedio que acatar las disposiciones provinciales en materia de salud y prevención y de allí que no podrá haber público en el coloso del norte. La otra opción era no correr, lo que hubiera ocasionado un daño mucho mayor ante la imposibilidad de reprogramar un evento de semejante magnitud. 

Con 500.000 dólares en premios, la bolsa más elevada del continente, el Longines Latinoamericano no tendrá calor en las tribunas, pero sí fuego en la pista. Se viene un carrerón, soñado, imperdible, con candidatos para todos los gustos, decorado por campeones al por mayor. Habrá un interrogante general con el estado de la pista, que seguramente estará alterada, con las dificultades que, se sabe, esa situación ocasiona.

Será la séptima vez que San Isidro reciba la prueba continental, y sólo Potrillón (Ahmad, 1992) y Don Incauto (Roy, 2005) pudieron darle a la Argentina un festejo allí. Esta vez el equipo local es fuerte, muy fuerte, con los potrillos Miriñaque (Hurricane Cat), Imperador (Treasure Beach) y Roman Joy (Fortify) y la yegua Seas Alabada (Sebi Halo) comandando un grupo sólido y que se completa con Tetaze (Equal Stripes) y Pinball Wizard (Orpen), con amplias posibilidades de que la copa sea por tercera vez al cabo de los últimos 4 años para la Argentina.

De ellos, Imperador estará en una distancia ideal, después de ser tercero en el Carlos Pellegrini (G1) y de ganar en muy buena forma el Gran Premio Miguel A. Martínez de Hoz (G1). Miriñaque fue segundo en la prueba máxima de la hípica local, y antes había vencido en la Polla de Potrillos (G1) y en el Nacional (G1); Seas Alabada no por nada fue la mejor yegua de 2019 y Roman Joy actuará sobre la misma pista, distancia y condiciones en que se dio el lujo de quedarse con la versión más cercana del Gran Premio Jockey Club (G1).

Brasil tiene una carta de peso gigante como Nao Da Mais, titular del Pellegrini 2019 y que se quedó aquí para prepararse especialmente para este desafío. Serán 400 metros menos por recorrer que en aquella oportunidad, y da la sensación de que tampoco encontrará las libertades de esa conquista para moverse al frente. Del otro lado, anda bárbaro de mañana, un dato nada menor.

“Medio Uruguay” cruzó el charco para alentar al crack Ajuste Fiscal (Ioya Bigtime), el mejor 3 años de 2019 y vencedor el 6 de enero último de forma terminante en el Gran Premio José Pedro Ramírez (G1). Aquí, aunque en La Plata, Good Report (Ride the Rails) le dio el único éxito hasta el momento en el Latino a los charrúas, que pocas veces soñaron tanto con repetir ese festejo como ahora.

Chile y Perú son fuertes, aunque están un paso por detrás. La delegación trasandina tiene en War Breeze (War Command), héroe de El Derby (G1) de Viña del Mar como máxima carta, y desde Monterrico. con Faenon (English Channel) fuera de la prueba -ver nota aparte-, da la sensación de que el campeón Dixie Wave (Stormy Atlantic), nacido en la Argentina, llevará la bandera. En síntesis, una carrera fantástica.