Sobre 1800 metros será la mejor prueba del día en el centro, donde Easy Way Out (foto) y Chanclette están un paso adelante

La ruta hacia el Gran Premio Nacional (G1) arrancará este viernes en la arena del Hipódromo Argentino de Palermo, con el Clásico Coronel Miguel F. Martínez (G3) y sus siempre exigentes 1800 metros. Para potrillos, es parte del camino previo hacia el Derby, que se completará dentro de algunas semanas con el Clásico Eduardo Casey (G2), ya subiendo hasta los 2200 metros, cerquita de los tradicionales 2500  de la carrera cumbre dentro del proceso selectivo para los 3 años.

Serán 9 los participantes, conformando una lista vacía de nombres consagrados, pero que le ofrece a todos ellos la posibilidad de empezar a hacerse un nombre en el grupo de los mejores de la camada. Tras 89 días sin competir, llegó el momento de volver al ruedo para Easy Way Out (Il Campione) y para Chanclette (Super Saver), que salieron de escena cuando a fines de junio quedaron cuarto y quinto, respectivamente, de Subsanador (Fortify) en el Gran Premio Estrellas Juvenile (G1), separados por 2 1/2 largos entre ellos.

Para los dos fue una experiencia interesante y que ahora intentarán capitalizar ante el empuje de Portal del Este (Portal del Alto), que después de un pálido debut el día que se estrenó con resultado ideal el mencionado Chanclette, superó 5 meses de inactividad con una muy sólida victoria en la milla local, batiendo por 2 1/2 cuerpos a The Gun (Asiatic Boy), que ahora le pide revancha y se anima como perdedor a ir en busca de un ascenso resonante.

También dijo adios la tarde de las Estrellas Voy Con Andy (Señor Candy), tras un flojo noveno lugar, sin responder a su previo cuarto en el Gran Premio Montevideo (G1) ni a su demoledor victoria inicial, en un ya lejano mes de marzo.

Charrúa Saver (Super Saver) debutó llegando cerca, y luego concretó las insinuaciones desquitando al toque por sobre Numbered (Fortify), en una carrera numerosa y complicada.

Sube en la distancia Billion (Galicado), después de terminar como escolta de El Estelar (Il Campione) en el Clásico Vilmar Sanguinetti, sobre el céspd de San Isidro. Tranquilamente puede alcanzar el objetivo de quedarse con todo, pues en el Martínez cualquier cosa puede pasar.