El proceso selectivo finalizará este sábado con el Derby, que reunió un grupo breve pero exquisito de participantes; Shy Friend aparece como candidato ante Irwin, Zodiacal, Storefront…

Lllegó el momento. La hora señalada. El trabajo de un año termina esta tarde en el Hipódromo Argentino de Palermo, donde se vivirá una nueva edición del Gran Premio Nacional (G1), el Derby, la carrera de caballos más preciada de la historia en Avenida del Libertador y Dorrego.

El largo y exigente proceso selectivo termina con el objetivo más complicado de todos: esos 2500 metros de arena extenuantes, de los que apenas un puñado puede salir indemne, los mejores, los de mayor capacidad, los que guardan en sus pulmones el aire suficiente como para llegar corriendo fuerte al disco.

El Nacional consagra, pero también marca límites. La mezca de habilidades que hay que tener para ganarlo es fuerte, un mix que no se consigue en cualquier kiosko de barrio. Y si ya es difícil de por sí ganarlo, mucho más cuando se presenta una carrera de calidad como la que se podrá disfrutar esta tarde, seguramente, ante tribunas con muchísimo público.

Cada uno de los 7 potrillos que estará en los partidores guarda motivos para pensar en terminar adelante, empezando por Shy Friend (Equal Stripes), el ganador del Gran Criterium (G1) sobre el césped de San Isidro y que luego de un par de derrotas retomó la senda del triunfo en los 2200 metros del Clásico Eduardo Casey (G2), aquí, avanzando con suficiencia y mostrando que la distancia no será un problema.

Ahora la exigencia será mayor que aquella tarde, sobre todo, porque Irwin (Seek Again) regresa a la cancha donde ganó el Gran Premio Polla de Potrillos (G1) con la sangre en el ojo, pues en el norte escoltó a Zodiacal (Cityscape) en el Gran Premio Jockey Club (G1) y perdió la posibilidad de soñar con la Triple Corona. Este último será otro de los que se alinearán en los partidores, regresando a la tierra -fue segundo entre perdedores., en un cambio arriesgado por sus características y por su pedigree preminentemente pastero.

El Derby 2021 tendrá un perdedor de lujo en Storefront (Fortify), que esperó especialmente esta competencia. Nunca corrió una condicional el alazán, que fue segundo debutando en el Especial Penna, luego tercero en el Juvenile (G1) de las Estrellas y segundo tanto en el Miguel Cané (G2) cuanto en la Polla, en estas tres últimas pruebas detrás de Irwin, con el que espera ajustar cuentas afirmado en que el salto de la distancia lo ayudará más a él que al zaino que desde hace poquito es atendido por Javier Fren.

Beatle Francés (Super Saver) ganó invicto el Clásico Coronel Miguel F. Martínez (G2), pero cuando llegó la hora del Casey corrió mucho menos de lo esperado y terminó quinto, dejando caras largas. Tiempo de levantar las acciones entonces para el zaino del Stud Parque Patricios, que ya demostró sus condiciones.

Hace 30 años Gustavo Scarpello levantaba la copa del Nacional con el crack Fanatic Boy (Mat Boy), y ahora tratará de repetir aquella inolvidable escena con Jenofonte Stark (Fortify), que encontró en los 2200 metros de Palermo el terreno ideal para explotar a todas las insinuaciones que cumplía por las mañanas. Ganó jugando y mostró pulmones de sobra, como para ser la gran revelación.

El grupo, breve pero exquisito, lo completa Kodiak Boy (Treasure Beach), de Las Monjitas, titular del Ensayo (G2) y quinto en el Jockey Club (G1), siempre en San Isidro. Aquí salió de perdedor y fue cuarto en el Cané, por lo que, como los anteriores, ilusiona con quedarse la copa más preciada de todas…

Irwin vuelve a la pista donde ganó la Polla de Potrillos / ARCHIVO / JUAN I. BOZZELLO