En su mejor momento, encabezó el 1-2 del padrillo Treasure Beach en el San Martín (G1)

Maduro, consistente, Glorious Moment ratificó en el sábado de Palermo que es el mejor fondista sobre césped de la actualidad quedándose con la versión 2019 del Gran Premio General San Martín (G1-2400 m, césped) y también con el Campeonato de Oro Verde.

No resulta ilógico el momento que atraviesa el caballo de Las Monjitas. De hecho, responde en parte a un desarrollo natural de su físico y de “sus pulmones”. Ya de potrillo había mostrado cualidades para moverse como pez en el agua en las distancias largas, pero ahora, con los meses que transcurrieron desde su aparición jugando un papel fundamental. Si se echa una mirada a las grandes carreras de recorrido extenso en el mundo, no es tan sencillo ver potrillos dándole pelea a los adultos, son contados los casos. El crecimiento en un SPC es pieza vital para hacer un buen stayer.

Altair Domingos hizo todos sus esfuerzos para relajarlo en la zaga del grupo, aunque le costó bastante porque el zaino quería ir para adelante. Pure Nelson (Mount Nelson) corría al frente mientras tanto, seguido por un Balompié (Equal Stripes) más activo.

La historia se mantuvo parecida hasta el derecho. Los líderes intentaron aguantar las atropelladas y en parte lo consiguieron, pero cuando Glorious Moment arrancó por los palos fue para superarlos a todos. Por los 200 metros ya estaba adelante y, a pesar de que su hermano paterno Emiterio amenazó abierto con ser rival serio, el ganador remató con fuerza para batirlo por 1 1/2 cuerpo en el tiempo récord de 2m23s72/100.

A 1 largo, Pure Nelson completó la trifecta en valiente labor, con Balompié en cuarto a otros 5, también corriendo aceptablemente. Del lado del debe quedaron varios, como Sólo Un Momento (Orpen) y Emotion (Orpen), sobre todo este último, cuya primera experiencia sobre el césped terminó decididamente mal.

Carlos D. Etchechoury está a cargo de Glorious Moment, que ahora lleva tres triunfos seguidos, dos de ellos de G1. Copa de Oro (G1) y Pellegrini (G1) parece ser la ruta a seguir a futuro para el zaino criado en el Haras El Gusy, cuya maduración lo llevó a convertirse en un caballo sólido, el mejor de todos en una de las categorías más competitivas.