Segundo en el último Anchorena (G1), aprovechó al máximo el pésimo reparto de kilos para reencontrarse con la victoria

El regreso a la media distancia fue ideal para El Patio, que rápido olvidó su traspié en los 2000 metros del Gran Premio Miguel A. Martínez de Hoz (G1) quedándose este lunes con el Handicap Aniversario del Hipódromo Argentino, disputado sobre una milla y en la arena.

Cargando permisivos 59 1/2 kilos, el hijo de Il Campione, que había sido segundo de Huapango Torero (Suggestive Boy) en el último Gran Premio Joaquín S. de Anchorena (G1), unió ambos extremos con efectividad sin casi tener que ser castigado con la fusta por Juan C. Villagra, su jockey.

No se entendió la distribuciòn de los pesos que realizó el handicapper, cargando ejemplares sin tabuladas fuertes y quitándole lastre a otros que bajaban de los clásicos o de los G1. No hay criterio, ni línea que se siga, parece más sacarse el tema de encima, con el triste condimento general de que siempre los perjudicados son los caballos que verdaderamente pertenecen a la categoría, mientras que a otros que viene de correr en un nivel superior, como el caso de El Patio, se los perdona, vaya a saber uno por qué razón. 

Así las cosas, el hijo de Il Campione terminó llegando a la meta con 1 1/2 cuerpo de ventaja sobre Mandoneando (El Moisés), que venía de ser sexto en otro handicap y llevó sólo un kilo menos, mientras Anish (Tonalist, 57 1/2), otro de los perdonados, reprisaba corriendo bien empatando la tercera colocación con El Mejor Recuerdo (Il Campione, 58 1/2) a medio pescuezo del escolta.

Preparado por Miguel Cafere, criado por el Haras El Paraíso y del Stud JCV, El Patio fue enorme favorito y ahora seguramente regresará a los planos graduales, quizás con el ya cercano Clásico 9 de Julio (G2), en San Isidro, como un objetivo en el que pensar. En su mejor nivel, dará pelea ante el que raye, como ya supo hacer hace muy poquito.